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Love Hina

(Nidada de Amor)

01. (Un dormitorio para chicas con un baño termal exterior)
De pequeño, Keitarou Urashima tuvo una amiga, quien, con un cariñoso beso en la mejilla, le contó que las personas que se quieren y entran a la TouDai (la Universidad de Tokio) serán felices para siempre: de esa manera, le promete que algún día se encontrarán allí. Poco después, ella se muda.
Los años transcurren, y Keitarou sigue intentando ingresar a la Toudai para encontrarla, aunque tiene el problema de que no recuerda ni su cara ni su nombre. Asimismo, Keitarou ha intentado dos veces ingresar a la TouDai y su familia ya no lo apoya tanto. En eso recibe la invitación de su abuela a que la visite. Al llegar a donde vive ella, la posada Hinata donde paso su niñez, encuentra la casa vacía y decide tomarse un baño. Mientras se toma el baño se encuentra con Naru, una bella jovencita que lo confunde e inicia un alboroto, pues era una posada de mujeres. Pronto se le unen en la persecución las inquilinas Mitsune y Suu. Acorralado y a punto de ser ajusticiado, llega Haruka, tía de Keitarou y administradora de una tienda de té, quien lo salva y aclara las cosas. No obstante, ella se equivoca y señala a Keitarou como estudiante de la TouDai. Keitarou le explica el malentendido a su tía, ya que no quiere engañar a las muchachas. Naru, preocupada por el estado de las cosas, escucha tal declaración.
Más tarde Naru encara a Keitarou y el joven confiesa su error y le anuncia su retiro; pero ella sabe que, si él se va, la posada tendrá que cerrar, pues la abuela quiere a su nieto como nuevo administrador, mientras ella sale de viaje. La joven se le acerca y tropieza, quedando en una incómoda posición. Las demás chicas llegan y los encuentran. Naru les dice que hablaba con él sobre la TouDai, pues ella va a postular allí y que es muy bueno poder intercambiar ideas con alguien que ya está allí.

02. (Shinobu, la nueva huésped de la posada Hinata)
La pequeña Shinobu tiene un grave problema: sus padres se han divorciado. Se va a vivir con su madre; pero como ésta no tiene dinero, vende el restaurante que tenían y prepara la mudanza. Pese a no tener amigos, ella no desea irse de allí precisamente por eso, pues quiere tenerlos y le gusta su escuela. Apenada, se topa con Keitarou, quien hace un retrato de ella, y la intervención del escuadrón de viejitos lo pone al alcance de la chica. Un avergonzado Keitarou huye, y Shinobu, al ver su retrato, decide devolver el sketch book. Más tarde, la niña llega hasta la posada Hinata, y allí se encuentra con todas las chicas. Kaolla la reconoce, porque estudia con ella. Luego llega Keitarou, pero la vergüenza embarga a la pequeña y termina huyendo. Poco después, el joven la encuentra y le pide disculpas por lo del dibujo; la invita además a una fiesta de despedida en la posada, pues de boca de Haruka, su tía, todos se han enterado de que ella se va mudar y quieren despedirla. Una vez allí, queda patente que nadie en la posada cocina decentemente; en cambio, la pequeña Shinobu muestra sus habilidades al preparar una gran cena. Sus padres logran ubicarla en la posada, pero ésta se resiste y huye en compañía de Keitarou. Al ser encontrados, la pequeña termina declarando que no quiere irse y ruega que la acepten en la posada. Keitarou, en su condición de administrador, toma una decisión y la acoge asumiendo la responsabilidad de lo que eso significa. Los padres entienden lo que siente su pequeña hija y acceden: de esta forma, Shinobu pasa a formar parte de los inquilinos de la posada Hinata.

03. (¿Se enamoró la chica del kendo?)
Motoko -quien ha estado ausente y que, por ende, desconoce los cambios en la administración en el Hinata- finaliza su curso de entrenamiento en el equipo de Kendo de la preparatoria femenina Riaka. Al salir se encuentra con sus amigas, y juntas caminan hacia la posada Hinata. Mientras tanto, Keitarou, Haitani y Shirai van hacia el mismo lugar, intentando olvidar los pobres resultados obtenidos en los simulacros de admisión a la TouDai. Al cruzar ambos grupos, los amigos de Keitarou reparan en la belleza de las chicas y les proponen salir juntos; lastimosamente para ellos, Motoko lanza un certero golpe que los manda muy lejos. Cuando Keitarou regresa a la posada se encuentra con ésta e inmediatamente se reconocen. La joven no tarda en atacarlo, ni siquiera desea escucharlo, pues siente un odio hacia los hombres a causa de que uno de ellos se casó con su hermana mayor y se la arrebató. Durante un paseo, ella es abordada por unos ancianos que le dicen que se siente extraña con ese chico porque es su primer amor. Toda esta situación la lleva a buscar a Naru, pero su conversación es interrumpida por Keitarou, quien es sorprendido observando lo que no debe: ahí se inicia una nueva persecución de Keitarou, pero esta vez las chicas reaccionan a favor de él y Motoko se desvanece. Al despertar, la joven lo culpa de lo sucedido retándolo a duelo. Éste, que no desea un enfrentamiento, decide huir; pero es acorralado en el techo por ella, quien, antes de dar su ataque definitivo, nuevamente se desvanece, cayendo del techo. Keitarou no duda en salvarla, aunque esto le pueda costar una caída. Luego, las chicas toman un baño, y en el agua descubren un carné que prueba que el administrador no es un estudiante de la TouDai, sino un postulante a la misma.

04. (15 años después de la promesa a la TouDai)
Keitarou enfrenta su realidad: no estudia en la TouDai y les mintió a las chicas de la posada. Naru, quien habla en nombre de todas las inquilinas, comprende la situación y le pone como condición que apruebe el próximo examen y que obtenga más del puntaje mínimo en la siguiente práctica. Por la noche, el joven va a buscar a Naru para estudiar y, mientras lo hacen, él recuerda la promesa que hizo de niño. De pronto, llega al cuarto Mitsune y, con tal de no ser sorprendidos solos en el cuarto, el joven se esconde debajo de la mesa. A la mañana siguiente, él intenta reparar el agujero que le da acceso al cuarto de Naru; sin embargo, no resiste la tentación y aprovecha para ojear el cuarto, y termina descubriendo el diario de ella. La muchacha llega de improviso y encuentra leyendo su diario; por lo que se resiente con él, limitándose a ignorarlo los siguientes días. El día del simulacro llega, Keitarou y Naru lo dan, y ambos reciben sus exámenes para que ellos mismos los corrijan. El joven, tras revisar las primeras respuestas, da por sentado que no lo ha logrado y urde un plan para sacar sus cosas de la posada, para luego huir. Cuando pone en acción su plan es descubierto y pronto todas se dan cuenta que no pudo sacar el mínimo requerido. La llegada de Haruka cambia la situación, pues les explica los sentimientos de su sobrino, y todas parten a buscarlo. Él ha ido al local de la TouDai y allí se encuentra con Naru. La situación es tensa entre ellos, pues Naru todavía se encuentra ofendida por la lectura de su diario, pero un buen golpe y el ofrecimiento de que lea su diario es suficiente para solucionar las cosas. Más tarde, Keitarou termina de resolver su examen y se da con la sorpresa de que ha obtenido más de 600 puntos, logrando superar el mínimo requerido para el examen.

05. (¡Contacto cercano! El viaje a Kyoto)
Por fin llega el día del examen de ingreso a la Toudai, y Naru y Keitarou se dirigen juntos a rendirlo, luego de recibir todos los ánimos de las chicas del Hinata. Pero un día así de importante no puede dejar de tener sus sorpresas y éstas se muestran cuando Keitarou se olvida su carné. Superados todos los contratiempos y rendidos los exámenes, ambos regresan la posada esperando la tarde, para poder ver los resultados. Cuando van a ver los resultados, él se da cuenta que no ha logrado ingresar. Ella sólo guarda silencio, lo cual el joven atribuye como molestia hacia él; y cuando ésta se marcha, solamente atina a seguirla y pedirle una nueva oportunidad. Cuando por fin la alcanza, se entera que ella tampoco ha logrado ingresar. Superado el momento, van a tomar algo y empiezan las confesiones. Llegado el momento, Keitarou le dice que no se preocupe, que pueden intentarlo el próximo año. El joven ha llegado a la conclusión de que Naru es la chica a la que hizo la promesa, pero ella responde que no sabe de qué le habla, pues hace quince años ella sólo tenía dos. Esto provoca un shock en él, quien -luego de recuperarse- decide viajar. Pero él no es único con esa idea: la joven también lo hace; y tras una serie de coincidencias, con rotura de lentes incluida, ambos terminan en el mismo cuarto de una posada en la ciudad de Kyoto. En ese momento, les entregan sus lentes arreglados y ambos se reconocen. A partir de allí, y ante lo irreversible de la situación, comienzan una serie de peleas, insultos y recriminaciones, que van subiendo de tono hasta ser francamente ofensivos. Ya en la noche, ella lo amenaza, y éste opta por amarrarse con unas sogas para evitar malos entendidos. Al día siguiente, más tranquilos, conversan y descubren que ambos han viajado para encontrarse a sí mismos, y que ya se sienten mejor con ellos mismos. Finalmente, Narusegawa le pregunta a Keitarou si saldrían juntos de nuevo.

06. (La primera persona que besó a Keitarou)
Naru y Keitarou continúan su viaje. En la posada las chicas están preocupadas, y no saben mucho de ellos hasta que los ven por televisión. Suu y Shinobu inician su búsqueda, y cuando Motoko y Mitsune se enteran lo de las pequeñas deciden ir también. En Kyoto, Keitarou y Naru pasean por la estación principal del tren de Kyoto, hasta que se encuentran Mutsumi. El joven la reconoce como la chica a la que atropello el día del examen de ingreso. En el momento que le hablan, Mutsumi se desmaya y ellos la atienden. Cuando despierta, la joven les cuenta que también falló el examen y está regresando a casa. Al verla débil se ofrecen acompañarla a su casa… en Okinawa. Mitsune y Motoko, que han llegado a Kyoto, se dedican a recaudar dinero, valiéndose de la destreza con la espada de esta última, ven a Keitarou y Naru subir a un camión, perdiéndoles la pista nuevamente. Dentro del camión, el joven, reflexiona en las diferencias entre Naru y Mutsumi, y tras un giro del vehículo termina encima de la primera; esto no pasa desapercibido por Mutsumi. Pero las malas noticias están por llegar: el camión no va directamente a Okinawa, sino a Sendai. Al llegar a Sendai, son vistos por Suu y Shinobu, quienes han llegado allí por error. Keitarou y compañía deciden que la forma más rápida de llegar a su destino es por mar; así que se suben a un barco. Mientras, en Kyoto, Suu y Shinobu se ven obligadas a vender fósforos para agenciarse dinero, cuando son encontradas por Motoko. En el barco, Mutsumi propone ir en un bote de goma, Keitarou y Naru asienten y saltan del barco. Esto es sólo el inicio de un extravío que durará varios días e involucrará a las autoridades pero, para suerte de los perdidos una tormenta los arroja a la costa. Lo ocurrido merma la salud de Mutsumi, quien se desmaya y, al despertar, besa a Keitarou. Naru, horrorizada, corre; Keitarou la persigue y ambos caen. Antes de que suceda algo más, llegan las chicas del Hinata a rescatarlos. Mutsumi reconoce la playa como su patio trasero y antes de despedirse les regala a Tama, una tortuga voladora, y besa a Naru.

07. (La primera cita: los verdaderos sentimientos de Keitarou)
La pequeña Suu ha inventado un aparato que permite ver los sueños de las personas. Mientras fisgonean los sueños de Naru, ella se da cuenta que está atrasada para su graduación. De pronto, hace su aparición Kentaro, quien ha llegado de una forma impresionante y lleva a Naru a la graduación. Keitarou regresa a la posada por tren con Mitsune, y se encuentra con sus amigos Shirai y Haitani, quienes están trabajando en el parque de diversiones Neverland. Ellos le ofrecen a Keitarou unas entradas a cambio de una módica cantidad de dinero. En Hinata, las chicas utilizan el invento de Suu, llamado Virtual-kun, para visualizar los pensamientos de Keitarou. Tras la llegada de Kentaro, ambos inician una lucha virtual por una Naru virtual. En el sueño, Kentaro lleva clara ventaja. Mientras, las chicas apuestan sobre Keitarou, este ultimo sólo logra evitar la derrota destruyendo el Virtual-kun que estaba en su frente. Ya en la realidad, Kentaro se muestra como un perfeccionista. Al llegar Naru, se lo lleva, lo que desespera a Keitarou. Pero el desenlace es inesperado, pues Naru despide a Kentaro, luego de que este le diera un par de entradas para el Nerverland. La joven los busca para invitarlos, pues desea que todos vayan de paseo al parque.

08. (La leyenda del palacio del dragón de la chica del kendo)
Keitarou encuentra un video-juego y se pone a jugar. Motoko, que se encuentra con sus amigas, enfrenta los cargos de haberse vuelto débil. Al regresar a la posada, va en busca de Naru por un consejo, y obtiene la declaración por parte de Naru de que Keitarou es un pervertido. Motoko ya tiene el argumento necesario para ir a castigar al administrador, pero al llegar donde éste lo encuentra dormido. De pronto, ella ha sido llevada al sueño de Keitarou, en donde debe acompañarlo en el rescate de la princesa Naru, quien ha sido raptada por un dragón. En un principio, la joven se niega, pero luego cambia de opinión. Una Shinobu mágica se une a la expedición, al igual que Mitsune. El primer reto consiste en encontrar la bandera triangular, que les dará la pista del lugar donde se encuentra el dragón. Al llegar a la tienda de regalos, donde se encuentra la bandera, una lucha comienza, y -gracias a la destreza de Motoko- se consigue la victoria. La información dicta que el dragón se encuentra en el lago Hinata. En el lago se aparece Mutsumi, quien entona una canción, y con esta llama a Tama. Tama los lleva a la posada Hinata, hogar del dragón, donde el grupo se separa. Motoko encuentra a Keitarou comiendo con el dragón, lo cual la indigna; por lo que lo reta a duelo. Tras ganar el duelo, se da cuenta que se trata de un sueño, pues también está su hermana mayor. Al despertar, Motoko descubre que el resto continúa el sueño, y al encontrar a Keitarou sólo atina a golpearlo. Más tarde, el joven encuentra un nuevo juego: esta vez de administrador.

09. (El caso del dinero desaparecido de la Posada Hinata)
Es día de paga en la posada y Keitarou está dormido. Mitsune, que se encuentra aburrida, ha logrado esconder el sobre con la renta, para luego despertar a Keitarou y cubrir parte de las pruebas. Un robo en la posada es un crimen que no puede quedar impune; todos son sospechosos y deben presentar su coartada: Mitsune estuvo en su cuarto y se vio con Suu; Shinobu estuvo lavando ropa en el techo y habló con Suu; Motoko estuvo entrenando y conversó con Haruka; Haruka llego a la posada y habló con Motoko. La única que tiene una coartada débil y se niega a colaborar es Naru, Keitarou la coge de la mano y decide huir con ella, con la compresión que sólo el amor más fuerte y puro puede dar. Cuando por fin son atrapados, descubren que Tama estuvo involucrada, pero que el sobre era demasiado pesado. Haruka decide poner punto final al juego desenmascarando a Mitsune, y ésta explica como ocurrieron las cosas. Lamentablemente, el dinero estaba en el bolsillo trasero del Keitarou y, durante la huida, se cayó. Por suerte el dinero es encontrado y todo vuelve a la tranquilidad en Hinata.

10. (La identidad de la misteriosa belleza bajo la luz de la Luna)
De noche, Suu se desliza al cuarto de Keitarou y lo abraza. Esto es malinterpretado por las demás inquilinas, quienes terminan golpeando a Keitarou. En el desayuno, Suu reconoce que se deslizó al cuarto de Keitarou y que éste le gusta. Entonces, llega Kentaro y reconoce en la forma de Suu a la extraña mujer con la que se cruzó en la noche y que le lanzó un cocodrilo. Keitarou decide a probar la inocencia de la pequeña, así que empieza una investigación. Esa noche Keitarou observa la luna roja y se encuentra con una Suu más desarrollada. Inmediatamente interviene la hermana mayor de Suu, Amalla. Ésta se lleva a Keitarou y le explica que dentro de Suu hay dos partes: una que desea regresar con su hermano y otra que desea seguir siendo niña (la transformación de Suu se debe a que Keitarou le recuerda a su hermano mayor). Al ser encontrados, Amalla se lleva a Keitarou, pero son alcanzados. Ambas hermanas luchan hasta que Keitarou le dice a Suu que no debe esforzarse por crecer, que está bien ser niña; Suu se da cuenta de que no es su hermano, y todo vuelve a la normalidad.

11. (Miedo en la TouDai: la ídolo es una ronin)
Naru resulta ser la ganadora de un concurso universitario, organizado por Kentaro. Ahora es una nueva ídolo, con toda la publicidad que ello conlleva, y sale por TV e incluso prepara un CD. Cuando Naru regresa a la posada por sus cosas, Kentaro aprovecha en sacar celos a Keitarou; y éste no puede sacarse a la joven de la mente, incluso sueña con ella. Por la mañana, Keitarou se entera por Mitsune y Haruka que Naru desea entrar a la TouDai a causa de una promesa. Keitarou toma un baño y entra Naru, que se está escondiendo de Kentaro que viene detrás de ella. La joven decide tomarse un descanso de la prensa y el trabajo, mientras lanza como señuelo a Motoko y Shinobu: ahora hay dos nuevas ídolos. Naru sale a pasear con Keitarou, y él se da cuenta de que a ella le gusta ser famosa, y siente que ya no quiere ingresar a la TouDai. Keitarou decide animarla a seguir siendo una estrella y Naru termina golpeándolo. A la mañana siguiente, el golpe que le dio Naru a Keitarou es comidilla de la prensa amarilla: Naru, Motoko y Shinobu renuncian a ser estrellas.

12. (¿Transformación? La apariencia casual de la espadachín Motoko)
Un día Motoko recibe unos kimonos de su hermana. Durante el desayuno, la joven trata de librar a la casa de una cucaracha, pero no puede ante su fobia a las tortugas. Al salir del baño se percata que Tama se ha metido a su ropa, así que la lava; pero -para su mala suerte- Shinobu ya le había lavado toda su ropa restante. Las chicas deciden prestarle las suyas, y el atuendo escogido es muy bonito y la hace ver realmente femenina. Sin embargo, esta situación la pone muy nerviosa, tanto así que ataca a Keitarou porque le hace un piropo, aunque éste logra detener el golpe con la palma desnuda, y luego Tama hace lo mismo. La joven sale con su vestido a pasear y, dada su talla, atrae miradas: unos chicos la molestan, y ella no puede concentrarse en golpearlos. Por suerte, llega Keitarou y la salva. Ella le pide cambiarse la ropa, con lo que se siente más cómoda. Hay una desaparición de cosas en la posada y las pruebas conducen a Tama; entonces, se forma un comité de búsqueda, que -utilizando las vías secretas del Hinata- encuentran al mecha de Suu, la Tama-mecha gigante, dispuesta a devorar todo. Al darse cuenta de que la vestimenta no importamucho y que es el interior lo valedero, Motoko junta su ki y derrota al mecha.

13. (¿El primer beso sabe a limón? ¿O marshmellow?)
Naru se queda dormida mientras estudiaba con Keitarou, y esto representa una gran tentación para él; lastimosamente ella sólo estaba fingiendo, y -al darse cuenta de la reacción de éste- lo golpea, además de aprovechar en darle una lección a Mitsune, Shinobu y Suu que se encontraban fisgoneando. La situación de la mañana ha calado hondo en Shinobu y Suu, quienes deciden recolectar opiniones acerca de los besos. Por la noche, Shinobu es sorprendida por Mitsune cuando dibujaba a Keitarou besándola. Al comprender la situación, Mitsune le regala un lápiz labial a la pequeña y ésta se avergüenza, y sale corriendo a buscar a Keitarou. Cuando lo encuentra, descubre que esta junto a Haruka y Naru. Al verla le preguntan qué sucede: Keitarou y Naru se abochornan al descubrir el interés de Shinobu por los besos. La situación empeora para ella cuando Keitarou se da cuenta de que trae lápiz labial, lo que avergüenza a la pequeña, que sale corriendo nuevamente. A la mañana siguiente, Shinobu, Suu y Akito salen a jugar, y al verlas Keitarou comenta que se ven como niñas, provocando que la primera se avergüence otra vez. Suu entiende que a su amiga le apena no tener a quien vesar, por lo que le fabrica una máquina de besos y se la lleva: Shinobu huye horrorizada. Afortunadamene, la máquina besa a Mitsune y a Motoko, quien termina destruyéndola. Shinobu se refugia en su cuarto, hasta que llega Akito y la intenta besar, provocando la nueva huida de la pequeña. En su escape se encuentra con Keitarou y van juntos al techo de la posada. Una vez en el techo, Shinobu le quiere pedir un beso a Keitarou, pero interviene nuevamente Suu y le pone una nueva máquina besadora a Keitarou, quien persigue a Shinobu dominado por la máquina hasta que Naru pone fin el aparato. Ya en su cuarto, Shinobu es besada por Suu, a la cual increpa por llevarse lo mejor de ella. Suu le dice que es su mejor amiga y al fin se amistan.

14. (El reencuentro de Naru con el amor de sus sueños)
Una crisis económica asola la posada Hinata: comida, bebidas y fiestas han generado una deuda de 650 dólares. La solución se plantea con el aporte de 90 dólares por parte de cada residente, de lo contrario la posada se quedará sin agua, electricidad, gas y teléfono. Cada uno apela a sus habilidades, como Keitarou que consigue un trabajo de medio tiempo pintando mangas en el estudio de Akamatsu. Esa tarde, de regreso a casa, estando acongojado ante el temor de que las chicas se vayan de la posada, es abordado por una misteriosa adivina que le lee la suerte y le manda a purificar a la laguna más cercana. Los honorarios de la adivina ascienden a 90 dólares, pues no es otra que Mitsune. Tras recorrer una gran distancia, Keitarou logra encontrar una y, sin dudarlo, se introduce para purificarse. En eso hace su aparición Seta, que luego de bañarse, lleva a Keitarou a su remolque, que se encuentra en las puertas de la TouDai, En el vehículo le presenta a la pequeña Sara, su protegida. El joven le cuenta a Seta que busca trabajo, e inmediatamente el profesor le ofrece convertirlo en su asistente. Mitsune, que ha estado observando todo y conoce a Seta, ve pasar a Naru, que ha conseguido trabajo de porrista en la TouDai, y -para evitar que se encuentre con Seta- la detiene echándole agua. Al lugar hace su aparición Motoko, que ha conseguido un trabajo como profesora de esgrima, también en la TouDai. Y tras muchos esfuerzos, Mitsune logra evitar que Naru se cruce con Seta. Una vez dentro de su oficina, Seta empieza a enseñar antigüedades a Keitarou, a la vez que Sara se dedica a romperlas. En tanto, todas las chicas del Hinata han encontrado trabajo en la TouDai: Suu administra la red de computadoras, Naru y Mitsune hacen de camareras, y Shinobu ayuda a atender en el restaurante de un amigo. Al llegar la hora de almuerzo, Naru es enviada a entregarle uno a Seta; sin embargo, y con mucho esfuerzo, Mitsune logra evitar el encuentro y se lleva a la joven a la posada. Por la noche, se celebra una reunión entre los habitantes del Hinata, Keitarou es el único que no ha conseguido el dinero necesario, por lo que tiene que llamar de nuevo a Akamatsu. Mientras que Seta ha reconocido a Mitsune y se pregunta por Naru.

15. (¡Te quiero! Una confesión de amor en la cueva)
Mientras se encontraba realizando una excavación, Seta cae en un foso. Puesto que su jefe ha salido, Keitarou decide llevar a Sara a la posada Hinata y presentarle a las chicas. La primera en conocer a la pequeña Sara es Naru, quien al verla empieza a adorarla. Sara aprovecha la oportunidad y comienza a hacer lo que mejor sabe: armar alboroto, hasta que Mitsune la reconoce y convence a todos para atraparla. Cuando al fin acorralan a Sara, ante una puerta sellada, hace su aparición Seta que abre desde dentro la puerta. Éste saluda a todos y, acompañado de Keitarou, Naru y Sara, va a tomar una merienda a la posada. Durante la comida, Naru se pone nerviosa y Keitarou no tarda en darse cuenta que ella siente algo especial por su jefe; así que decide retirarse al techo a meditar. Una vez que Seta se marcha, Naru busca a Keitarou y le explica que siente una gran admiración por Seta, que es cosa distinta a querer a alguien. El joven reacciona de forma casamentera, llevándola a la excavación para que declare su amor ante él. Las demás chicas también emprenden su búsqueda y se dirigen a la excavación. Mientras tanto, Naru se encuentra con una colonia de tortugas Tama- robóticas. Seta logra encontrar una puerta que los conduce a la planta de creación de tortugas robóticas, pero las máquinas -al percatarse de la presencia de los extraños- empiezan a perseguirlos. En plena huida el grupo se encuentra con Naru, que también huye despavorida de las tortugas. Ante la persecución, Motoko decide actuar, pero sólo logra otro derrumbe. Al estar atrapados y sin salida visible, Keitarou decide declarar que a Naru le gusta Seta. Ante ello, éste declara que a él le gustan todos en la posada. Cuando las esperanzas se pierden, el techo se desliza y descubren que ese pozo es el tiradero de Haruka: por fin están a salvo.

16. (La Actuación del Mono en la Casa de Té Hinata en la Playa)
Descubrir los sentimientos de Naru por Seta ha llevado a la depresión a Keitarou, llegando al punto de evitar a la joven. La temporada de playa llega y para cambiar un poco el ritmo de la cosas llega Haruka, con la invitación, obligatoria, de ir a apoyarla en la casa de té de la playa, ya que con las ganancias se podrá pagar las múltiples cuentas pendientes de la posada. Al enterarse del viaje, Haitani, Shirai y Kentaro aprovechan la situación y se ofrecen para acompañar al grupo a la casa de té de la playa. Al llegar, todos son distribuidos por Haruka en distintas actividades, que van desde cocinar hasta preparar una representación con marionetas del antiguo cuento “Saiyuki” o Peregrinación al Oeste. Lamentablemente, Suu es comisionada para los fuegos especiales y termina destruyendo la casa de té. En esta situación hace su aparición Seta, que se encontraba excavando en unas ruinas cercanas, y ofrece prestar esas instalaciones con el fin de hacer una nueva representación. A cambio, sólo pide hacer algunos cambios, como el que se haga la representación con personas y actuar en la obra. De esta forma y ante una multitud de niños, empieza una representación de Saiyuki, con algunos cambio de la historia, fruto de la improvisación e ideas de Mitsune. El combate entre Seta y Motoko se inicia, siendo el primero el indiscutible ganador. Después le toca el turno a Keitarou que debe vencer a Seta si desea salvar a Naru. Keitarou ve en él a un muy duro rival y es consiente de que tiene muy pocas posibilidades de vencer; pero, aun así, inicia el combate. Sin embargo, el bastón de Keitarou se enreda con el top del bikini de Naru, arrancándoselo y dejando al aire sus buenos atributos. Naru, avergonzada e iracunda, golpea a Keitarou dejándolo inconsciente. Al ver al héroe por el suelo, los niños piden que Naru lo bese para despertarlo, igual que en la Cenicienta. Justo antes de hacerlo brota del suelo agua termal, y con esto se abre una nueva especialidad en la casa de té.

17. (El Mar… ¡Un corazón palpitando por Naru! Poseída por un fantasma)
Una mañana Motoko reta a duelo a Seta, duelo que pierde y casi tumba la casa de té en el ejercicio. El hecho de perder ante Seta es tomado por Motoko como un signo de debilidad, y Keitarou es quien paga los platos rotos. En eso, llega un mensaje de la hermana mayor de Motoko, diciéndole que hay un espíritu maligno en una isla cercana y que ella deberá cuidar el lugar hasta que llegue el exorcista enviado. Esa noche, Shirai y Haitani convencen a Keitarou para llevar a pasear a las chicas, para luego asustarlas y lograr que se enamoren de ellos. Su plan va bien hasta que Motoko llega y se descubren los artículos con los que los muchachos pensaban asustarlas. Mientras tanto, Keitarou y Naru, que se encontraban paseando por la playa, contemplan la aparición del maligno espíritu. Motoko que alcanza ver la aparición, se lanza a atacar al maligno, pero lamentablemente Naru ha sido poseída, pues un collar que encontró en el suelo del barco albergaba al espíritu. Naru, ahora posesa, cambia de actitud y se da a la fuga, mientras Keitarou se da cuenta del cambio e impotente no puede hacer nada. Motoko junta al grupo y les explica que para derrotar al ser debe utilizar el golpe Shinmei Ryuu (de la técnica Zan Maken ni no Tachi), que permite eliminar el mal sin lastimar a la gente. La búsqueda de Naru empieza, y Haitani es el primero en probar el poder maligno del espíritu. Luego, Keitarou encuentra a Naru sentada en una roca y ésta se muestra bastante cariñosa con él; sin embargo, el joven logra resistir la tentación y el maleficio se rompe. Al salir del cuerpo de Naru, el espíritu posee a Kikoku, amiga de Motoko, y se lanza en ataque contra Naru, enredándose en la lucha con Keitarou. Al llegar, Motoko decide lanzar su golpe, logrando barrer con el espíritu. Más tarde, Naru le agradece a Keitarou, pues siente que él la ha salvado, y se tropieza, pero -para mala suerte del joven- su reacción es malinterpretada y Naru lo golpea.

18. (Un festival de verano: contigo en toda clase de yukata)
La temporada en la casa de té finaliza y ha llegado la hora de pagar a los trabajadores: todos reciben su paga, excepto Mitsune y Kentaro que tienen una deuda con Haruka por todo el sake que han bebido. Naru todavía se encuentra resentida con Keitarou, pues cree que él se intentó aprovechar de ella. Así que cuando llega Seta buscando a Haruka, Naru no pierde la oportunidad de sacarle celos, proponiéndole al otro que la acompañe durante el festival que se va a realizar esa noche, a lo cual Seta le replica que mejor invite a Keitarou, iniciando una discusión entre Keitarou y Naru. El motivo de la visita de Seta es pedirle a Haruka que cuide de
Sara, pero la pequeña no acepta quedarse y sale corriendo hacia la casa de té, dispuesta a realizar algunos destrozos. Esa noche se realiza el festival y todos visten prendas tradicionales. Al reunirse ven que Seta anda buscando a la pequeña Sara, que ha desaparecido. Mitsune decide investigar y logra determinar que la niña se ha ido con Suu hasta una pequeña isla cerca de la playa. Lamentablemente, Suu ha rodeado su “escondite” con minas de profundidad y la moto náutica que llevaba a Mitsune se pierde. En la isla, Sara se le enfrenta a Mitsune, pues es conciente de su gusto por Seta: la joven sólo le ofrece cariño. Mientras tanto, la magia del festival logra reconciliar a Keitarou y a Naru, aparte de hacer pasar a todas las chicas una noche estupenda. De regreso a la isla, las niñas contemplan los fuegos artificiales, que coinciden con el descenso de la marea y ven llegar a Seta, que viene por Sara. Mitsune aprovecha la oportunidad para pedirle a Seta que la lleve en su expedición, pero éste le dice que será por sólo 5 días. Ella, algo avergonzada, sólo atina a cambiar el tema.

19. (¿Una Placa de Jade? ¡El cálido príncipe del otro lado del océano!)
Suu nuevamente está experimentando cambios de tamaño y personalidad; por eso Naru sale a buscar a Amalla. Cuando llegan con ella, se dan cuenta que no sólo está distinta Suu, sino que Keitarou se ha puesto más varonil y bronceado. El verdadero Keitarou es retenido por Haitani y Shirai, quienes obedecen una música encantadora. La verdad es descubierta: el bronceado no es Keitarou, sino el príncipe Ranba Ruu, primo de Suu, quien ha venido a casarse con ella. Pero ésta se niega y decide que debe vencerlo en lucha. Para esto emplea su mejores mechas y Ranba hace un despliegue de habilidad. Como la boda es inminente, las chicas se ofrecen a casarse con él a cambio de Suu. Keitarou interviene y se descubre que es Amalla quien quiere casarse con Ranba, pues el matrimonio debe realizarse para que éste pueda ser emperador. Las hermanas y Ranba regresan a su país. Luego de varios días descubren que el que se ha ido es Keitarou; así que deben cambiar papeles.

20. (La Chica Durmiente y la Promesa Color Sepia)
Keitarou, Naru y Mutsumi revisan sus estadísticas. Sara y Suu están explorando la posada. Jalan a los muchachos y se encuentran con Moe, una autómata, que esperaba a Keitarou para casarse con él. Moe es una muñeca que compró el bisabuelo de Keitarou. Según una leyenda, cuando una muñeca cumple los 100 años es poseída por un espíritu: el hecho es de que no todos pueden escucharla y ella desea que le cumplan la promesa que le hicieron. Keitarou se las arregla para que reparen las piernas de Moe, ya que ella lo confunde con Keisuke-san, su bisabuelo. El hecho de tener una muñeca es visto desde varios puntos de vista, cada una tiene una idea de qué hacer hasta que la verdad sale a la luz. Keisuke le prometió a Moe reparar sus piernas, pero lo olvido, y luego murió. Keitarou, cuando era niño, conoció a Moe y le prometió repararla, además de ofrecerle hacerla su novia. Al igual que su abuelo, también se olvidó de la muñeca y -por cosas de la vida- esta vez no podrá cumplir todas sus promesas.

21. (¡¿Explosión de celos?! Una ardiente pareja en un bote)
En celebración de que Keitarou a sacado una B en su último examen, Naru sale a comer con él. Keitarou la lleva a comer guiso de carne, lo que no le agrada a la joven. Para empeorar las cosas, llega Kentaro y le ofrece un paseo de verdad. Ella se muestra interesada, pero en ese instante Kentaro desaparece por obra de Mei, hermana menor de Naru, quien cree que él es el pretendiente de su hermana. Keitarou ofrece mejorar su cita, así que la lleva a un lugar mejor. El joven quiere preguntarle algo a Naru, y ella se imagina que le va a proponer estar, casarse y ser felices; pero la triste realidad es que éste ha visto una máquina de purikuras y quiere sacarse otra con ella. A la pareja se le une Mutsumi y los tres se van a jugar bolos. Ahí, Mutsumi aprende hacer una chuza y Naru decide mostrar su habilidades en ese deporte, que incluyen una bola que tiene inscrita su nombre y un guante a su medida. Tras acompañar a Mutsumi a su departamento, la joven les enseña su última adquisición para estudiar mejor: una kotatsu (o mesa con calefacción). Cansados por el día agitado los tres se duermen y al despertar, Naru ve que Keitarou está muy cerca de Mutsumi, lo que amerita que lo golpee, para luego salir corriendo. Al día siguiente, reciben la visita de la chica, quien propicia una salida con Keitarou, con la estricta vigilancia, que parece un seguimiento, de Naru. Ambos, Keitarou y Mutsumi, dan un paseo en bote y son perseguidos. La persecución termina cuando los dos botes se estrellan con el de Mitsune. Al regresar, Mutsumi le dice que sería bueno que el chico del recuerdo sea Keitarou: todo esto ha sido observado por Mei. Al día siguiente, la pequeña hace su aparición y Naru la presenta al resto de las chicas.

22. (El plan de la hermanita Mei: operación en un cuarto cerrado)
Mei, que se encuentra alojada en la posada Hinata, ha venido con la intención de llevar a Naru su casa, y para lograr su plan primero debe conocer todo lo que pueda del pretendiente de su hermana. Esa noche, la niña se introduce en el cuarto de Keitarou, encontrando el álbum de purikuras. De pronto, su revisión es suspendida por la llegada de Naru, quien ha escuchado bulla y baja ha ver. Ya en la mañana, Naru les explica a las demás chicas que no es familia sanguínea con Mei. Sin embargo, ésta sigue empecinada en que Naru regrese a su casa y no está dispuesta a aceptar un No por respuesta; ante lo cual su hermana mayor casi la abofetea. Ya en su cuarto, Naru se dedica a revisar el álbum de fotos que le trajo Mei y encuentra una en donde aparece el Liddo-kun. Mei no está quieta, y -luego que atentar contra Keitarou- acuerda con Mitsune celebrar el “Día de la Papa” en la posada. La celebración empieza, y, al llegar Naru, su hermana la viste como una ronin. Mutsumi llega con un bellísimo vestido, y Mei aprovecha en hacer la comparación delante de Keitarou. Haruka reconoce a Mutsumi, pues de niña jugaba en la posada. De casa de Naru, llaman por teléfono y ésta contesta. Tras conversar con su madre, se entera que Mei desea estudiar en Canadá y sólo si Naru regresa obtendrá lo que quiere: esto provoca que las hermanas discutan y de una vez se digan de todo. Naru, que encontró su Liddo-kun en una olla, se da cuenta que ese muñeco inicialmente perteneció a Mutsumi. En otro sitio de la posada, Mei encuentra una foto en la que aparecen Keitarou, Naru, Mutsumi y el Liddo-kun.

23. (Naru Narusegawa, el tembloroso corazón y Keitarou)
Haberse enterado que Mutsumi jugaba de pequeña en la posada, y que probablemente ella sea la chica de la promesa es una idea que no sale de la cabeza de Naru. Mutsumi va con Keitarou a ver los resultados del último simulacro que han dado, los cuales son desalentadores para el joven, que sacó una E, mientras que su amiga obtuvo una A. Y es peor, pues de su casa lo llaman para saber cómo le va, y Keitarou no resiste más y decide huir. Al salir choca con el carro de Seta, quien llega trayendo a la abuela Hina. En tanto, Naru con Mutsumi el onsen ha declarado su amor por Keitarou. Esta noticia no pasa desapercibida por las demás chicas que pronto empiezan a comentar. La llegada de abuela Hina se debe a que quiere ver la situación de sus inquilinas y, además, desea hacer algunas mejoras en la posada; en consecuencia, durante los dos días que duren las reparaciones las inquilinas deberán salir del lugar. Haruka va a hospedar a Suu y Mitsune, Shinobu regresa a su casa, Motoko decide ir a practicar y Mutsumi ofrece su departamento a Keitarou y Naru. Pero el nerviosismo de Keitarou ha sido malinterpretado por Naru, así que ella regresa junto a su hermana a su propia casa. Esa noche, la joven va buscar a Keitarou al departamento de Mutsumi, pero al entrar los encuentra tirados en el suelo y desnudos. Naru corre, Keitarou la alcanza y se besan.

24. (¡Felicidades! ¿Cerezos que florecen en la TouDai? ¿Amor?)
Keitarou, recién llegado al cuarto de Mutsumi, decide tomar un baño. Al salir, ambos tropiezan y quedan en el suelo. De pronto la puerta se abre y Naru los ve, y se va corriendo, Keitarou la alcanza y se besan. Mutsumi recuerda la historia de la promesa y llegan a la conclusión de que ella es la chica. Shinobu está preocupada de que las reparaciones terminen y de que todos no regresen; así que llama a Keitarou y se entera de todo. Las revelaciones se van dando poco a poco. En su casa, Naru se entera que de niña jugaba en la posada. Shinobu pide ayuda a Suu, por lo que suben a Kentaro en su último robot y van a buscar a Keitarou, pero éste no quiere cambiar de opinión, incluso luego de recibir la visita de Seta. El joven decide ir a donde todo empezó; es decir, a los juegos de arena en el parque. Las chicas de la posada se encuentran preocupadas por Keitarou y salen en su búsqueda. Naru llega al parque y se encuentra con Keitarou, éste aprovecha en contarle a Naru lo de la E, y ambos regresan a la posada. Ya en la posada, el joven busca a su abuela para pedirle que siga siendo el administrador, pero se da con la sorpresa de que ella ya viajó de nuevo: el administrador de la posada Hinata sigue siendo Keitarou Urashima. Mutsumi le explica a Naru que la chica de promesa no existe: Keitarou confundió algo que escuchó y lo convirtió en una promesa.

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Creo que todo lo que hacemos tiene nuestra huella, así que me presento a través de mis gustos: Me gusta el café y el pie de manzana. El sebiche y el lomo saltado. El ají, mucho ají. El tomate crudo, con ajo y sal. El ron, el whisky y el vino. El verano. Los libros de mi carrera y las novelas en general. El anime (por que muchas veces el bueno no es bueno por que es bueno, ni el malo es malo por que es malo, ni el bueno no mata al malo en el ultimo momento y se queda con la chica, por que esa formula hace tiempo me canso). Tengo un libro inconcluso. Desayunaba un día con mi gato y me dijo que desde ese momento quería comer lo que cazara y se fue, su plato sigue ahí por si regresa. Escribo de las cosas que me pasan y la interpretación que les doy. Cuando encuentro algún evento interesante lo publico por si alguien se interesa en ir. Soy básicamente muy simple y estoy muy agradecido que te hayas tomado el tiempo de leer esto.

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Proyecto Sugoi es el producto de la afición de un grupo de peruanos por el manga y el anime. Tras un preámbulo de varias iniciativas de pequeño alcance, que incluyeron la edición en julio de 1995 de “Meganime”, primer fanzín peruano dedicado al tema, el primer número de la revista “Sugoi” salió a la luz en abril de 1997.

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