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Versailles no Bara o Beru-Bara, como la llaman sus incondicionales
(contracción de Berusaiyu no Bara), nos cuenta
la vida de Oscar François Jarjayes, una bella
joven aristócrata de fines del siglo XVIII, quien,
por un desesperado deseo de su padre, es criada como
hijo varón. Sin embargo, esta inusual decisión
paterna marca profundamente la sicología de Oscar,
pues asume su papel de varón con tal convicción
que logra desarrollar una brillante carrera como militar
en la guardia imperial francesa y termina como comandante
de la misma. Su belleza y ambigua sexualidad, sumadas
a su noble e indomable espíritu, la hace destacarse
ante los ojos de los hombres y las mujeres de la corte.
Pero al margen de esta vida de reconocimiento y de éxitos,
llega un momento en que la dama-caballero
debe enfrentar el conflicto que significa amar y ser
amada. Así, se ve cada vez más torturada
por su decisión de haber aceptado el papel de
varón de la casa Jarjayes. Por otro lado, a pesar
de tener una vida plena de comodidades y cercanía
a la reina de Francia, llega a percatarse y comprender
la injusta situación de miseria que sufre el
país entero. Estas dos antagónicas premisas
-el amor que la envuelve y el deber que la obliga- constituyen
la base sobre la cual se suceden los eventos que dan
vida a La Rosa de Versalles.
La historia detras de la historia
En general, los eventos presentados en Versailles
no Bara suceden en los años previos a una de
los momentos más convulsionados en la historia
de Europa, la Revolución Francesa. En particular,
el relato sobre Oscar se desarrolla en medio del ambiente
despreocupado y ligero de la corte francesa. Así,
ésta es una historia que nos muestra la majestuosidad,
el lujo y el boato de la corte de los Luises, la vida
y las peculiaridades de sus reyes, reinas y séquito
aristocrático, pero a la vez también
sus despilfarros, caprichos e irracionales frivolidades,
que contrastan con el desolado escenario de pobreza
y miseria extrema de los ciudadanos franceses comunes.
Como muy pocas obras de anime, en Beru-Bara la ficción
del argumento utiliza eficientemente la realidad histórica
de las intrigas, las traiciones y las conveniencias
políticas de una corte que vivía de
espaldas a su sufrido y miserable pueblo. De este
modo, la autora desarrolla al máximo una sugestiva
tensión que en todo momento acompaña
al amor que lucha por imponerse en la vida de los
protagonistas y que, tras una esperanzadora posibilidad,
termina trágicamente devorado por los eventos
a los que son arrastrados todos los personajes.
Nunca hasta el día de hoy se ha creado un anime
que no sólo se haya nutrido tanto de un evento
histórico, sino que también lo haya
asimilado con tanta eficacia, hasta el punto de confundir
al espectador y hacerlo pensar en que los acontecimientos
del argumento hayan podido suceder realmente. De este
modo, la obra de Ikeda puede llegar a generar preguntas
inquietantes. ¿Fue realmente María Antonieta
esa reina frívola e inconsciente de la que
hablan los libros de historia? O contrariamente, tal
como se sugiere en Beru-Bara, ¿fue sólo
una niña despreocupada cuyo único pecado
fue obedecer a su madre en un matrimonio arreglado
y aceptar su destino valientemente? ¿Pudo haber
sido tan absurda y tan decadente la situación
de la corte francesa, hasta el extremo de que un desaire
a la favorita del rey podía provocar una sangrienta
guerra entre las naciones más poderosas de
su tiempo? Y finalmente, ¿por qué no
creer que la prohibida relación entre María
Antonieta y un noble sueco fue amor verdadero y no
un vil adulterio? ¿En qué punto de esta
historia termina la fantasía y empieza la realidad?
No cabe duda de que el desarrollo argumental de Riyoko
Ikeda fue magistral desde muchos puntos de vista.
La inclusión de personajes reales, como fueron
los reyes de Francia, Fersen (el amante sueco de la
reina), Maximilian Robespierre, Jeanne de Valois,
el Duque de Orléans, el general Jaryayes e
inclusive una aparición fugaz pero muy sugestiva
de un entonces jovencito llamado Napoleón Bonaparte
-entre una larga lista- le dieron a su historia el
suficiente peso para crear un verdadero universo paralelo,
tan consistente como la realidad histórica.
Por otro lado, pese a incorporar y mezclar sucesos
reales y figuras históricas con personajes
y situaciones ficticias, la historia logró
mantener perfectamente el énfasis en las emociones,
la moda, las relaciones humanas, la tragedia y el
amor, todos elementos importantes de la mayoría
de historias shoujo.
La Rosa de Versalles es un título que pareciera
señalar la presencia de un único personaje
principal, en este caso "la rosa" (Oscar).
Sin embargo, según sus propias palabras, la
autora inicialmente había concebido que un
triángulo de amor llevara el peso del argumento.
Éste lo formarían la propia Oscar François
Jarjayes como oficial de la guardia real, la reina
María Antonieta y Hans Axel Von Fersen, el
noble sueco. Detrás de ellos creó una
serie de personajes secundarios, entre los que destacó
André Grandier, fiel amigo desde la infancia
y eterno compañero de aventuras de Oscar. Pero
la historia evolucionó en forma tal que finalmente
toda la narración y el interés de Berusaiyu
recayó por completo en Oscar, pues sobre ella
se trazan varias líneas antagónicas.
Por un lado, su extraña vida amorosa, dividida
entre Fersen (del cual se enamora aun sabiendo que
no será correspondida) y su sirviente André
(quien la amaba secretamente desde que eran pequeños).
Y por otro lado, su sincera amistad y aprecio hacia
la reina Maria Antonieta, a quien sirve con lealtad.
Los demás personajes devinieron en secundarios.
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