NO A SOPA NO A PIPA

Las Alas del Capitán (2)

El tiro de Tsubasa resulta increíble: la bola asciende hasta el cielo y llega a rozarle el ala a un águila que en ese momento remontaba vuelo, la bola sigue luego su curso haciendo brincar de alegría a Tsubasa y dejando paralizado y boquiabierto a Ryou. Genzoh Wakabayashi, nombre completo del portero invencible, en ese momento se encuentra practicando en su patio, cuando al mirar hacia arriba ve que un balón viene hacia él. Al mismo tiempo, por el lugar pasa un ebrio bebiendo de su botella de whisky marca Suntary, calidad especial, quien ve el balón en el aire y decide seguir su curso. Genzoh recibe el balón. En ese momento llega Tatsuo Mikami, su entrenador, quien le pregunta qué fue todo eso, a lo que Genzoh responde diciendo que la bola le fue enviada desde la colina que se ve claramente desde el patio de la casa. Al mirar con detenimiento la pelota, el arquero nota con asombro que hay algo escrito en ella: un reto procedente de Tsubasa Ohzora. En ese instante llega el aparente vago, quien les dice que vio venir la bola desde la colina, pero no al que la mandó desde tamaña distancia. Tatsuo y el vago se quedan aun más asombrados cuando Genzoh les dice que el autor es un niño, cosa que deduce por la escritura. Entretanto, Ryou le explica todo a Tsubasa y le pide que se una al Nankatsu. Unos yendo y los otros viniendo, todos se encuentran frente a frente en la misma calle donde está la disputada cancha, pero separados por la calzada. Enojado Genzoh, de una patada le arroja el balón a Tsubasa. La bola parece que le dará en el rostro, pero éste se tira para atrás y patea lanzando el balón hacia el cielo. Justo cuando la bola está de regreso, pasa un ómnibus y Tsubasa la patea nuevamente antes de que toque el suelo, pasándola por debajo del bus en movimiento. La bola llega al otro lado, donde es recibida por las manos de Genzoh. Cuando el bus se aleja, tras la hazaña de la que Ryou, Tatsuo y el vago fueron testigos, Tsubasa les dice su nombre a todos. Tras oír el nombe de su retador, inmediatamente Genzoh desafía a Tsubasa a que le anote enfrentándose solo contra todo el equipo de aquél. Éste los sorprende otra vez al eludir uno tras otro a todo aquél que intenta arrebatarle el balón. Luego, ante una defensa cerrada, Tsubasa salta en el aire, le da un cabezazo a la pelota y Genzoh a las justas la detiene con la mano, mas ésta sigue su curso, incluso parece que va a entrar, pero sólo rebota en la esquina superior del arco. El vago que hasta entonces los acompañaba arroja su whisky, se lanza en pos del balón con un "¡yahouu!" y lo devuelve al campo de una patada bien dada. Entonces Tatsuo lo reconoce como el delantero central nikkei de la selección nacional de Brasil, Roberto Hongoh. Al ver el balón en el aire, Tsubasa y Wakabayashi saltan por obtenerla, pero Tsubasa la alcanza primero y la hace entrar de un cabezazo. Mientras la bola toca el fondo de la red, la cabeza de un sorprendido Wakabayashi choca contra el palo. El arquero, herido en la frente, rechaza la mano de Tsubasa; pues más que el dolor del golpe, está la ira de verse derrotado por un chibolo como Tsubasa. Luego, tras gritarle a Tsubasa que no entiende la razón de esa reacción, Wakabayashi se retira del campo con su equipo. La cancha queda vacía nuevamente, excepto por Tsubasa, Ryou y Roberto, quien decide hacerle a Tsubasa una demostración de habilidad. Entonces patea el balón, el cual en vez de entrar al arco rebota en el travesaño. Ryou se burla, pues cree que falló, pero la bola regresa hacia Roberto, quien enseguida hace un giro en el aire y con una chalaca la manda hasta el fondo. La fuerza de la patada es tal que la bola traspasa la red, sólo para detenerse ante la reja metálica del fondo de la cancha. Tsubasa intenta repetir lo que vio, pero falla en la chalaca, así que lo intenta una y otra vez hasta que lo logra. En esos momentos, su padre está en un buque velero mirando el sol desde la cubierta. Al día siguiente, Tsubasa recibe la sorpresa de saber que Roberto se alojará en su casa y se convertirá en su entrenador. Tras esa noticia y desayunar, se va contento a reunirse con Ishizaki en la cancha anteriormente disputada, donde éste le presenta a los demás compañeros de juego del Nankatsu. Cuando la señora Ohzora pasa en su bicicleta por la cancha deportiva, ve a su hijo rodeado de nuevos amigos que comparten su misma afición, lo cual la hace recordar que en el anterior pueblo donde vivían los otros chicos se burlaban de su hijo por no saber jugar otra cosa que no fuera fútbol sóccer. Poco después de que la señora se aleja, los del Nankatsu son retados por el Nishigaoka, cuyo capitán es Hanji Urabe, mas toda su jactancia se esfuma al ver a Tsubasa no sólo eludir sin dificultad alguna a todos sus oponentes, sino también hacer un gol de larga distancia. La próxima Tsubasa le manda un centro a Ishizaki, quien, para asombro de todos, incluido él mismo, pues nunca antes había podido hacer una anotación como ésa, anota el segundo de cabecita. Los días subsiguientes son de lo más gratos para Tsubasa, quien no parece vivir más que para el fútbol. Mientras tanto, los chicos son entrenados por Roberto, el cual se pone a recordar el motivo por el cual tuvo que dejar de jugar profesionalmente: una lesión al nervio óptico que sufriera en un accidente durante un partido, lo cual hizo que deje Brasil y vaya a Japón sin más ánimos que el de embriagarse para desahogar sus penas. Con un nuevo punto de vista sobre el mañana, Roberto ahora sólo quiere entrenar a Tsubasa y sacar a relucir todo el potencial que el chico lleva dentro; así que les enseña, tanto a Tsubasa como a sus amigos del Nankatsu, que nunca abandonen el balón, que lo lleven a todas partes y lo vean siempre como su amigo. Claro está que los demás profesores de la escuela no aprueban que anden con la pelota incluso dentro del aula de clases, por lo que más de uno termina castigado en el pasillo con su pelota. Más tarde, al ver un partido entre el Shutetsu y el Mizukoshi, Ishizaki le indica a Tsubasa quién es quien en el Shutetsu. El líbero es Shingo Takasugi, el delantero medio Mamoru Izawa, Jaime Taki el as en las laterales, el delantero central Teppei Kisugi. Pero Wakabayashi no juega como arquero en esta ocasión, pues él sigue entrenando en su casa para el día del encuentro con Tsubasa en un verdadero partido. Es otro día, y mientras Roberto entrena a Tsubasa y sus amigos, en otro lado un señor de barba y sombrero pinta un paisaje al aire libre. Al terminar su obra llama a su hijo Taroh para irse juntos; éste, que estaba jugando a la pelota con otros niños del lugar, se despide entonces de ellos y va a donde su padre, el pintor Misaki. El entrenamiento continúa y Tsubasa ya tiene admiradoras entre las niñas del cole. Su primera fan es la líder de los porristas de la escuela Nankatsu, a la cual todos llaman Anego. Como parte del entrenamiento, Roberto le pide a Tsubasa que haga de portero; mas para asombro de todos los chicos, Tsubasa no logra atajar ni uno de los chutes de Roberto, quien le hace gol tras gol. Todo esto con el fin de que Tsubasa aprenda a ver el juego también desde el punto de vista del arquero, para que pueda así mejorar su técnica. El día del encuentro entre el Nankatsu y el Shutetsu ha llegado, justo en ese instante llega al distrito Taroh Misaki. Cuando el partido está a punto de comenzar, Anego llega con una banderola enorme con el ideograma de Tsubasa pintado en ella; pues más que hacerle barra al equipo del Nankatsu, ella viene sólo por ver a su querido Tsubasa. En las bancas Wakabayashi da instrucciones a su equipo, y manda a Shimada y Nakamitsu a que marquen continuamente a Tsubasa. Mas apenas salen a la cancha y el silbato suena, se dan con que Tsubasa juega de líbero.
   
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