NO A SOPA NO A PIPA
Las Alas del Capitán, segunda parte (4)
Tsubasa va entonces en pos de Jun, quien, al ver delante de sí a Izawa y Urabe, piensa rápidamente y los driblea de forma increíble, para luego, además, eludir una barrida de Tsubasa con un salto. Entonces chuta, pero la bola se va desviada debido a que, en el último momento, Tsubasa logra tocarla con su pie justo cuando Jun la pateaba. Mientras ambos capitanes se miran las caras sabiendo que esto será realmente un buen partido, fuera de la cancha un automóvil se detiene. De él desciende una dama con parasol, que descubre que su esposo desciende a su vez de otro carro y la saluda. Se trata de los padres de Jun, que han venido cada uno por su cuenta a ver ju­gar a su hijo.
Taroh tiene el balón, pe­ro cuando trata de pasársela a Taki o a Kisugi, éstos son marcados por jugadores del Musashi. Esto lo distrae, por lo que no ve a Jun, que le roba la bola para alegría de sus admiradoras. Jun driblea a dos del Nankatsu, se la pasa al 9, que está sin marcar, cuyo tiro da en el travesaño. Los padres de Jun han entrado a ver el partido. Por su parte, el Sr. Misugi ha tomado la decisión de dejar jugar a su hijo hasta el final, aun sabiendo lo que puede pasar, pues siente que es lo único que puede hacer por la felicidad de Jun. Con el marcador aún 0-0, Tsubasa trata de ganarle el balón a Jun, mas éste lo burla fácilmente. Sin embargo, en un intento de quitársela, el codo de Tsubasa golpea el pecho de Jun justo en la zona del corazón. Entonces Taroh recupera el balón y se lo pasa a Tsu­basa, que chuta, pero su tiro acaba en rebote y va a dar a manos del arquero. Al ver eso, Roberto se pregunta qué pudo haber distraído a Tsubasa para que fallara de esa manera. Jun ha recuperado el balón y también las fuerzas, así que elude fácilmente al enorme Takasugi. Su velocidad es cada vez mayor y, tras driblear a varios del Nankatsu, se enfrenta a un doble tacle. Para sorpresa de todos, manda la bola al cielo, salta hacia atrás, se impulsa con el pie izquierdo y alcanza a chutarla en el aire, y anota un gol con un disparo de volea.
Los del Nankatsu quedan pasmados tras el gol por la velocidad de Misugi, el capitán del Musashi, pero Tsubasa los alienta a no rendirse porque el juego aún no termina. Suena el silbato de reinicio y Tsubasa corre con el balón. Al ser bloqueado, pasa la bola, distrayendo a sus rivales. Sin embargo, Jun les grita que sigan marcando a Tsubasa, para sorpresa de éstos y enojo de Izawa y Urabe. Con Tsubasa marcado, Taroh toma el balón y avanza dribleando a sus contrarios, lo que hace que se distraigan los que marcan a Tsubasa, que aprovecha para librarse de ellos y recibir luego un pase de Taroh. Éste es interceptado por Misugi, quien a su vez lo pasa a un compañero, burlando así al dúo de oro, pero el contraataque del Musashi es detenido en el aire por un salto de Izawa, quien cabecea y manda a Urabe, quien se lo pasa a Taki. Jun manda que marquen a Taki y éste a envía entonces a Taroh, que ahora está libre y hace un profundo pase por el lado izquierdo para pasar un centro, que Kisugi cabecea para mandarla hacia su derecha a Tsubasa, que logra librarse de su marca, salta y hace un gol de chalaca. Ante esto, Jun muestra mayor ánimo para jugar, y alienta a su vez a su equipo.
Continúa el juego y ahora es Jun Misugi quien tiene la bola. Elude primero una marca, luego un intento de Ishizaki y Naka­yama por bloquearle el paso y, con Izawa y Urabe pisándole los talones, le hace un pase al número 8, se libra así de su marca y se dirige hacia el arco del Nankatsu. El número 8 pasa al número 7 y éste a Misugi. Entonces, los del Nankatsu refuerzan su defensa y Tsubasa intenta robarle el balón a Jun. Ante el enfrentamiento entre los dos capitanes, Anego se muestra preocupada. Jun le dice a Tsubasa que aunque sepa su condición real, juegue como debe ser, sin miramiento alguno. Tsubasa se sorprende ante esto, y Jun aprovecha para dejarlo atrás y patear la bola hacia Masada, quien salta para conectar de cabeza, pero también lo hace Izawa, y la bola cae en las manos del arquero Morisaki.
Mientras los dos capitanes se felicitan por tan buen juego, el portero lanza con el brazo y el Nankatsu sigue en control del balón. Taroh chuta y Tsubasa se prepara a recibir con el pecho. Jun hace una señal entonces y Tsubasa es dejado solo frente al arco. Sin más marca, Tsubasa patea y hace gol, pero para sorpresa de todos se oye el silbato, y el juez de línea señala posición adelantada. Roberto no puede creer lo que está viendo: el Musashi conoce y usa la posición adelantada, también llamada trampa del fuera de lugar. ¡Un truco usado por profesionales en un juego interescolar! Tras la falta de Tsubasa, el Musashi contraataca. Jun driblea a sus contrarios y pasa al número 8, quien se la devuelve y así burlan a Urabe. Pero cuando intenta repetir el mismo pase, Taroh logra interceptar el balón. Jun reconoce ahora que Tsubasa no es el único jugador de temer en el Nankatsu, sino también Taroh. El Musashi vuelve a la carga y Jun burla un intento de barrido de Kisugi. Le pasa al número 10, que abre profundamente por la izquierda y dispara, pero la bola da en la cara de Ishizaki, que intentaba bloquear para impedir la anotación. Jun consigue el balón y hace un tiro que Morisaki rechaza de un puñetazo con la derecha antes de que uno del Musashi pueda cabecear. La bola sigue en el aire y Jun se prepara a saltar, y para admiración de Tsubasa, Jun hace una chalaca y anota por el costado de la red.
Termina el primer tiempo con el marcador 2-1 a favor del Mu­sa­shi. El comentarista menciona los dos goles hechos con chalaca por los capitanes de ambos equipos, y en las bancas los entrenadores felicitan a sus equipos. Pero en el Nankatsu, un Tsu­ba­sa algo desanimado les dice que Jun Misugi es demasiado fuerte. En ese mismo momento, Jun abofetea a Yayoi y le recrimina el que ella le revelara a Tsubasa de la enfermedad que él padece, pues por eso Tsu­basa no está jugando como debería. Mien­tras, Anego piensa en la conversación que oyera entre Tsubasa y Yayoi: de ganar este juego, él se irá al Brasil, y como sea, ella no volverá a verlo otra vez.
Comienza el segundo tiempo y un muñequeado Tsu­basa entra en la cancha. Taroh patea la bola y se la pasa a Tsubasa, quien se distrae y la bola rebota en su pecho, justamente cuando Jun se le enfrenta y la bola va a dar a los pies del número 5 del Musashi. Jun increpa a Tsubasa, que se queda viendo cómo el juego prosigue. Sólo Taroh logra evitar que el Musashi anote un gol más y pasa la bola al arquero, que la envía de vuelta. Uno del Nankatsu la pasa a Tsubasa que recibe con el pecho cuando empieza a llover. Tsubasa parece recuperar sus sentidos y pasa a Taroh quien driblea luego a dos oponentes, pero al intentar devolver a Tsubasa se da con que él está detrás de él, como si ya no quisiera proseguir. Jun aprovecha, le roba la bola a Taroh y va donde Tsubasa, que lo deja pasar sin hacer otra cosa que mirar al cielo, para en seguida caer de rodillas.
Frustrado, Jun pasa a su vez al número 18, quien anota un gol, tras lo cual Jun pregunta si ése es todo el poder del Nankatsu. Estos no saben hacer otra cosa que mirar a un abatido Tsuba­sa, de rodillas en medio de la lluvia. De pronto, otra voz empieza a gritarle a Tsubasa que se levante y prosiga. Es Genzo, que acaba de llegar sólo para ver a un Tsubasa derrotado. Roberto se une a Genzo y le recuerda a Tsubasa su sueño de ir al Bra­sil, y por último Anego lo sigue animando a gritos. Genzo vuelve a recordarle que su rival es en realidad Kojiroh Hyuga, y entonces Taroh vuelve, pero esta vez no con reproches. Con palabras más amables, le recuerda que ellos son un equipo y le entrega la bola. Tsubasa empieza a pensar en todos sus amigos y ad­ver­sarios, toma la bola, se levanta y todos se reaniman al ver de nuevo a Tsubasa correr con el balón. Un reanimado Tsubasa driblea a uno, a dos, a cinco oponentes y evita de un salto un barrido contrario. Se la pasa a Taroh y aplica el 1-2, y entonces el enfrentamiento entre ambos capitanes se reinicia. Jun hace un bloqueo con barrido para quitarle la bola a Tsubasa, y éste cae a su vez, pero aprovecha su impulso y le­vanta la pierna derecha, cuyo talón golpea la bola y ésta es mandada hacia arriba. Genzo grita “vuela, Tsu­basa” y entonces él se esfuerza, da un salto, cabecea y el arquero no pue­de parar la bola. Pero ésta va a dar en el palo, y es recogida por uno del Musashi para desilusión de los amigos de Tsubasa.
Urabe logra recuperar la bola y se prepara a lanzarla, pero Taroh descubre que Jun ordena hacer de nuevo la trampa del fuera de lugar, y bloquea él mismo el pase de su compañero. Tsubasa reacciona y sale de la zona de infracción, y es entonces cuando Taroh le pasa la bola, que él patea sin pérdida de tiempo para anotar otro gol.
Sigue lloviendo y tanto los padres de Jun como su entrenador saben que si él sigue jugando así, su salud empeorará. En efecto, Jun empieza a sentirse mal y apenas puede patear la bola. Al mismo tiempo, en la enfermería de Yomiura Land, el entrenador del Meiwa, Kira Kohzoh, pregunta por la salud de Hyuga para decirles luego a los del equipo que su capitán se pon­drá bien muy pronto, para alivio de todos ellos. Por un momento, Jun sigue inmóvil hasta que uno de sus compañeros le pasa el balón, y cuando él ve a los del Nankatsu tratar de bloquearle, los elude fácilmente, pero choca con Tsubasa, quien logra ganarle el balón. Al ver a tres del Musashi venir a su encuentro, manda la bola más adelante para luego arrojarse en barrido y así alcanzarla, al mismo tiempo que intenta desde el suelo rasante hacer un gol, cosa que finalmente logra. Jun se dobla de dolor y cae de rodillas.
Al ver caído a Jun agarrándose el pe­cho, todo el mundo comienza a preocuparse y a temer lo peor. Su padre le grita que se levante e impide que su madre corra a verlo. Misugi se levanta como puede, y está decidido a proseguir hasta el final. Su padre lo alienta, y en seguida también su entrenador. El juego se reanuda y Tsubasa toma el balón. Al avanzar, pasa por el lado de Jun, al igual que los demás, y cada vez que un jugador corre por su lado, el barro que se ha formado por la lluvia le salpica y lo cubre, pero él sigue sin moverse de donde está y el Nankatsu llega al área rival.
Desesperadamente, los del Musashi logran recuperar la bola y Jun pide al 10 Honma que se la pase. Una vez que la recibe, Jun empieza a correr como nunca antes, pero el dolor vuelve a invadirlo cuando Taroh intenta una barrida. Aun así, Jun salta y lo elude. Takasugi lo alcanza y arremete con el hombro, y lo derriba tras golpearlo justo en el pecho. Pero a pesar del dolor, Jun no se rinde y al caer hace un bloqueo con barrido, e impide que Takasugi se quede con el balón a la vez que lo hace caer. Jun está agotado y sorprendido. Aún en el suelo, Tsubasa intenta ganar el balón, pero nuevamente Jun bloquea con su pie y manda la bola hacia arriba. Cuando la bola vuelve a tocar la cancha, Jun se levanta y patea antes que Tsu­basa pueda reaccionar, y así logra un gol más a favor del Musashi. Tsubasa continúa en el suelo, y entonces todos notan que Jun se ha quedado nuevamente inmóvil.
   
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