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Nausicaä del Valle del Viento (2)
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Al día siguiente y aprovechando
el ojo de ohmu, Nausicaä repara el Gunship, otra
reliquia de la civilización antigua. Esta nave
es en realidad un potente caza y se ha mantenido en
el valle por generaciones y generaciones de buenos cuidados.
Terminada la reparación, Nausicaä sale a
probarlo junto con su tío Mito, el administrador
del valle, y a la ardilla zorro bautizada como Teto.
Mientras, en el castillo, Yupa y Jhil conversan y ven
despegar al caza. Jhil explica que no recuerda que antes
una mujer haya llegado al liderazgo del valle, pero
no tiene dudas de que Nausicaä se desempeñará
bien, pues además toda la población la
quiere y la respalda. También le expone a Yupa
sus razones para enviar a su hija a la guerra. Le dice
que el Valle es un país pequeño, con sólo
500 habitantes, y que ha manejado su autonomía
precisamente por la presencia del Gunship, pues el jefe
del Valle sirve bajo las órdenes del emperador
de Torumekia como piloto de la nave, según los
tratados antiguos entre ambas naciones, y que dada la
diferencia entre el valle y el poderoso estado militar
de Torumekia, es ilógico entrar en enemistades
con ellos pues serían aplastados.
Mientras tanto, Nausicaä sigue probando el Gunship
y lo lleva hasta su máxima potencia. Mito le
reclama a su sobrina que esté usando la poderosa
nave como si fuera un aerodeslizador, sobre todo teniendo
en cuenta que el Gunship es el único de su tipo
y el conocimiento para repararlo se ha perdido centurias
atrás. Nausicaä reflexiona un poco y piensa
que prefiere a Mehve, pero en ese momento su mente es
asaltada nuevamente por una visión de oscuridad
llena de las voces que escuchara antes. Nuevamente trata
de comunicarse con ellas pero es sacada de la visión
por un potente chillido de Teto, pues Nausicaä
había perdido completamente la conexión
con la realidad y el Gunship empezaba a caer en picada.
La joven logra elevar la nave justo a tiempo y le pide
a Mito que se ponga su máscara pues van hacia
la Selva Tóxica. Se ha dado cuenta de que ésa
es la voz de un ohmu, y eso quiere decir que nuevamente
alguien o algo está causando destrozos y los
insectos lo están atacando. Ya en el lugar, Nausicaä
divisa un inmenso bergantín de uno de los reinos
vecinos que vuela cubierto casi por completo por insectos,
los cuales deben de haber llegado hasta él luego
de que la nave se posara en la selva. La situación
del bergantín es crítica y Mito opina
que nada se puede hacer. Pese a ello, Nausicaä
intenta dirigir a la nave para que pueda hacer un aterrizaje
de emergencia, lejos de la Selva Tóxica. El Gunship
extiende sus banderas de mensaje y empieza a dar instrucciones
a la nave, y Mito nota que a bordo del bergantín
sólo se ven mujeres y niños. Pese a esto,
la nave no puede modificar su ruta y Nausicaä,
en contra de la opinión de Mito, ejecuta una
peligrosa maniobra y se pone detrás del bergantín,
atravesando la densa nube de insectos que la sigue,
para liberar los alerones de la nave que están
cubiertos de ellos, que impiden maniobrar con los cañones
del aparato. Todo parece ir bien, pero justo cuando
la nave logra salir del área de la selva una
de sus alas se quiebra y se desploma, para finalmente
estrellarse y explotar. El Gunship aterriza y Nausicaä
corre en busca de sobrevivientes en medio del infierno
desatado; confirma por los cuerpos muertos que ésa
era una nave llena de mujeres y niños de Pejitei.
Entre los escombros, Nausicaä encuentra a una chica
aún con vida y Mito identifica a la joven como
parte de la casa Real de Pejitei. Antes de morir, la
joven se identifica como Rastel, hija del jefe de Pejitei,
y, entregando una extraña piedra a Nausicaä,
pide le sea llevada a su hermano mayor. Con su último
aliento, explica que la noche anterior la guardia imperial
del emperador Vai atacó la ciudad de Pejitei,
y los pocos sobrevivientes se vieron obligados a esconderse
en la Selva Tóxica y así fue como aparecieron
los insectos sobre la nave. Mito se sorprende al escuchar
la historia, pues Pejitei había sido aliada de
Torumekia desde los tiempos antiguos. Agonizando, Rastel
le hace prometer a Nausicaä que llevará
la piedra y nunca permitirá que caiga en manos
del emperador Vai. Mito aconseja irse pues nada queda
por hacer, y ambos notan sorprendidos la presencia de
un ohmu, el mismo que viera Nausicaä el día
anterior, detenido frente a los escombros. Mito le dice
a la joven que vayan lentamente a la nave para huir,
pero ella lo calma explicando que el ohmu tiene los
ojos de color azul, por lo que no va a atacar. Nausicaä
escucha nuevamente la voz del ohmu en su cabeza y siente
que el inmenso insecto está llorando mientras
se retira diciendo "Todos están muertos".
No muy lejos de allí, una corbeta armada torumekiana
busca al bergantín de Pejitei o a sus restos;
topan con la nave estrellada y bajan a investigar. Para
este trabajo, el comandante al mando ordena que desembarquen
los Wormhandlers (literalmente los "maneja gusanos"),
considerados por los soldados torumekianos como desagradables
y sucios, además de ser una ofensa al orgullo
el que viajen en una nave torumekiana. El mismo comandante
opina de acuerdo, pero sabe que son muy útiles
en las búsquedas, en especial de cuerpos humanos
muertos, lo que parecen disfrutar. Para esto utilizan
unos gusanos que guardan en cestos (de allí el
nombre). El reporte llega acerca de cuándo y
cómo se estrelló la nave pero no sale
a la luz lo que parecen estar buscando, pese a que también
encuentran el cuerpo de Rastel. Informan además
que hay unas marcas de una nave pequeña cerca
de los despojos; parece lógico que la persona
o personas que hayan estado allí antes de ellos
se hayan llevado lo que buscan. Ante esto, el líder
de la expedición ordena a todos abordar y dirigirse
hacia el cercano Valle del Viento.
Nausicaä regresa al Valle donde todos la esperan
muy preocupados, y antes de comentar los detalles pide
traer los lanzallamas y limpiar el Gunship en busca de
rastros de esporas que podrían contaminar el valle,
de la misma forma que ella es limpiada junto a Teto con
chorros de aire. La joven le pide a Mito que no diga nada
hasta que ella haga un anuncio y cargue los cañones
del Gunship. Luego corre hasta la habitación de
su padre y se tropieza con una de las ancianas encargadas
del cuidado de Jhil. Éste no la deja hablar y le
da una lección valiosa a su impulsiva hija: sin
importar lo que pase, un jefe no debe perder el control
de sí mismo, pues si él entra en pánico
la gente que lo sigue se alarmará y también
perderá el control. Por último le recuerda
que su cuerpo se está convirtiendo en piedra por
efecto del veneno de la selva y ahora todo está
en manos de ella. Yupa sólo observa. Una vez tranquilizada
Nausicaä, le cuenta a su padre todo lo que ha ocurrido.
Jhil reflexiona pensando en Pejitei, una ciudad industrial
pacífica amiga del Valle del Viento, sin llegar
a entender por qué el emperador ha actuado así.
Por su parte, Yupa inspecciona la piedra y Jhil dice que
parece ser la parte de una maquinaria sofisticada pero
increíblemente antigua, pues, explica, Pejitei
tiene una mina en donde ha encontrado rastros de la civilización
antigua además de todo tipo de maquinarias y motores.
No cabe duda de que la piedra, o lo que sea, ha salido
de ahí. Yupa por su parte comenta que si la piedra
parece ser el origen y causa de tanta destrucción
debe de contener algún temible poder. En medio
de la conversación, la corbeta armada torumekiana
llega hasta el Valle, la cual además es reconocida
como una de las naves de la guardia imperial, por lo que
el asunto parece ser serio. Nausicaä se prepara para
el aterrizaje y sale a parlamentar, consciente de que
ellos están relacionados con el asunto del bergantín
de Pejitei siniestrado. |
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el Masaka Nro 39-40
Sugoi Nro 15
Nausicaä del Valle del Viento
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