Aprovecha la preventa de Sugoi 29
Hermanos de Sangre
Una vez terminada la Saga de Makoto Shishio, el manga y la serie de TV de Rurouni Kenshin se separan y siguen rumbos distintos. En el caso de la serie, desastrosamente, pues lo que siguió a Shishio decayó tanto en argumento que fue rechazado por el público y tuvo un rating muy bajo. En cambio, el manga se internó en una nueva saga, que completó y puso en conocimiento de los lectores el pasado del destajador (lo que luego fuera animado como la serie OVA "Huellas del Pasado"), y las consecuencias terribles que una vida bañada en sangre le acarrearían al pobre rurouni que alguna vez fuera el temible Hitokiri Battousai.
De regreso en Tokyo, Kenshin ha vuelto a un ritmo de vida más normal y sus amigos poco a poco se reajustan a la antigua rutina. Sin embargo, no todo es igual, pues Kenshin ahora parece más reservado, más preocupado por las consecuencias de su vida pasada. Por su parte, Sanosuke tiene que lidiar con los daños a su mano y a tensas consultas con Megumi, quien no pierde oportunidad para discutir con él. Yahiko, por su lado, se ha dado cuenta de sus limitaciones y se lanza a entrenar con una dedicación rayana en la obsesión.
A pesar de todo eso, ninguno de ellos podía adivinar que el pasado de Kenshin volvería contra ellos con más fuerza aún. Ignorantes del hecho, un recién llegado de Shangai ha ido de visita a la misteriosa tumba que Kenshin visitara en Kyoto antes de partir de dicha ciudad. Este personaje, lleno de rabia, destruye las flores que Kenshin pusiera, lamentándose del hecho de haber llegado con retraso al sitio. Acompañándolo está el grotesco Iwanbo, quien curiosamente le informa, bastante coherentemente, de las aventuras de Kenshin contra Shishio y su actual paradero. El hombre, quien tiene un característico cabello plateado, simplemente pregunta si después de diez años, Battousai sigue portando su característica cicatriz en forma de cruz, a lo cual Iwanbo responde afirmativamente. El misterioso hombre piensa para sí: "mi hermana debe seguir teniéndole rencor". Sin mayores preámbulos, ordena a Iwanbo, a quien se dirige como "Gein", que se apuren para volver a Tokyo. En respuesta, el gigantesco cuerpo se rasga como un muñeco, dejando ver a un hombre enmascarado, quien controlaba el cuerpo desde su interior.
En Tokyo, Kenshin tiene que asistir a otra fiesta de bienvenida, esta vez en el Akabeko, el cual cerrará temprano por la ocasión. Sin embargo, un poco antes de la hora de cierre se aparece un gigantesco hombre manco, quien solicita el menú más económico del restaurante. Tae, compasivamente, le sirve un mejor menú por el mismo precio, en consideración a sus heridas, las cuales asume han sido producto de la última guerra. A pesar de su aspecto masivo y peligroso, el personaje es muy cortés y termina con prontitud para poder retirarse antes de la hora en que anunciaron su cierre. De salida se cruza con Kenshin, quien de inmediato reconoce al hombre como uno de sus rivales en la última batalla por la Restauración, al cual había cortado el brazo, pero se había negado a matar pues el resultado de la batalla y de la guerra ya era obvio. Este hombre no da signos de haberlo reconocido, pero pronto nos damos cuenta de que está más que consciente de quién era Kenshin. Se dirige al Monte Ueno, un famoso lugar en las afueras de Tokyo, al cual llega de noche, y allí se encuentra con el hombre de cabello plateado, por contactos con Gein. Este hombre, Kujiranami, no está muy ansioso de entablar conversación, pero pronto se hace obvio que ambos hombres comparten un especial rencor contra Kenshin Himura y su pasado como el Battousai. De un pesado paquete que trae, Kujiranami extrae un cañón Armstrong, lo adosa al muñón de su brazo derecho y luego se afirma contra un árbol. Un comentario sobre la distancia y el viento que podrían hacer que fallase es ignorado y el gigante hace su disparo.
En la ciudad, y luego de una gran fiesta, nuestros amigos se dirigen a su casa, bastante alegres por el licor ingerido y las bromas que se hacen entre ellos. De pronto oyen el distintivo ruido de un cañón al ser disparado y la explosión al acertar. Quedan preocupados, pero su sorpresa es mayúscula cuando se cruzan con el jefe de policía Uranamura, quien les informa que el blanco no fue otro que el mismo Akabeko. Cuando determinan el lugar del lanzamiento, Kenshin y Sanosuke parten a la carrera, dejando atrás a Yahiko, quien no puede seguirles el paso, especialmente porque había bebido algo él mismo. En el Monte Ueno, la policía les enseña el lugar en donde se había caído un árbol sagrado, y encuentran una profunda huella. Kenshin se da cuenta de que alguien disparó el Armstrong cargándolo, y usando el árbol como soporte para el retroceso. Pero lo que más los perturba es encontrar un papel con una sola palabra: "Jinchuu". Kenshin rápidamente conecta la palabra con la que los asesinos como él usaban en sus víctimas, la cual era “Tenchuu” (retribución divina). Sin embargo, la palabra aquí se refiere más bien a la venganza producto del hombre y no del cielo, por lo que Kenshin pronto está convencido de que se trata de una venganza en contra de él, aunque no tiene idea de la forma que tomará. Sin embargo, el ataque al Akabeko le da una idea de que pretenden atacar a sus amigos más cercanos con el fin de hacerlo sufrir, así que pronto decide con Sanosuke una estrategia para proteger tanto al Doujo Kamiya como a la clínica de Megumi.
Al otro día, el grupo que quiere vengarse de Kenshin recibe a sus miembros faltantes en una villa en la ciudad de Yokohama: un matón de aspecto militar llamado Banjin Inui, un extraño personaje amanerado llamado Hyouko Otowa y un sigiloso personaje que habla desde el falso techo y que niega presentarse ante los demás, aunque se identifica como Mumyoui Yatsume (literalmente, "el pata anónimo"). El hombre de cabello plateado no se identifica, pero les asegura que todos allí tienen una misma intención, lo que hace perfecta su asociación. Aunque el dinero para sus operaciones proviene de él, insiste en que no se considera su jefe, más bien su organizador. Les comunica sus intenciones con respecto al Battousai e incluso siembra una interesante competencia entre sus allegados, al declarar que luego de ciertas acciones que todos deben seguir para preocupar al Battousai, cualquiera puede darle el golpe final y matarlo. La idea agrada a la mayoría, pero Gein sospecha segundas intenciones en esta declaración (aunque se guarda sus pensamientos para él mismo).
   
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