NO A SOPA NO A PIPA

Saint Seiya Hades: Un paso al más alla (6)

Seiya y Shun corren por la lluvia una vez abandonan el valle del viento. Ambos están preocupados por el tiempo transcurrido y por que sólo están en la segunda prisión. Finalmente llegan a un monumento egipcio. Huelen algo pútrido y se preguntan qué animal puede oler así. Pronto aparece ante ellos un monstruoso ser de tres cabezas, Cerberos, que se alimenta con cuerpos de condenados. Tratan de escabullirse, pero Cerberos es más rápido y coge a Seiya, pero como está vivo no puede tragarlo y lo escupe. De pronto se aparece ante ellos el espectro de la segunda prisión, El faraón Esfinge, quien les dice que Cerberos se alimenta de los condenados por codicia. Una de las cabezas logra atrapar nuevamente a Seiya y otra se lanza contra Shun, quien a duras penas evita el ataque gracias a su cadena. De pronto, ve cerca de él la ensangrentada máscara de Seiya y cree que ha muerto. Sin embargo, Seiya está vivo y sujetando con todas sus fuerzas las fauces de Cerberos, para luego destrozarla de un sólo golpe. Las otras dos cabezas atacan a Shun, pero éste las atrapa con sus cadenas y las estrangula, ante la total sorpresa del espectro.
El Faraón Esfinge extrae algo parecido a un arpa y se prepara para tocarla. Súbitamente aparece una figura, y le dice que él será el oponente de los Santos. Se trata de Lira Orfeo, un legendario Santo de Plata que se decía superaba en poder a los Santos Dorados. Había desaparecido años atrás y no se sabía su destino. El Faraón Esfinge les dice que bajó voluntariamente al país de los muertos y se hizo un aliado de Hades. Seiya y Shun están confundidos, pero tratan de informar a Orfeo de la presencia de Atena en el mundo de Hades. El Faraón Esfinge los interrumpe e inicia su ataque, el Balance de la Maldición. Shun trata de protegerlos con su cadena pero es inútil. Pronto la música los domina y Seiya no puede controlar su cuerpo. Su traje se abre y su corazón empieza a escapar de su cuerpo. El Faraón Esfinge le dice que su corazón será pesado contra una pluma y, si se le halla maldad, su alma y su cuerpo desaparecerán. De pronto, unos acordes tocados por Orfeo hacen que la ilusión termine, para disgusto del Faraón Esfinge. Orfeo le recuerda que él será su oponente, y su ataque musical, el String Nocturne, los deja sin sentido. Luego los carga y se los lleva hacia un lugar en donde el cuerpo de una hermosa joven está convertido en piedra hasta el cuello. Orfeo se disculpa con la joven, llamada Eurídice, por haberla dejado sola, y comienza a tocar una hermosa melodía. Cuando Seiya y Shun despiertan se encuentran con Eurídice, quien les pide que salven a Orfeo y les cuenta su historia. Les habló de cuando vivían y eran amantes. Se habían jurado amor eterno y Orfeo le había prometido que siempre tocaría su lira para ella. Sin embargo, Eurídice muere al ser picada por una serpiente y Orfeo baja al mundo de Hades para solicitar que devuelvan la vida a su amada. Tanto fue su amor y tan hermosa su melodía que Hades le prometió que podría llevársela al mundo de los vivos pero que no debía ver hacia atrás hasta que llegasen a la superficie. Agradecido, Orfeo sale con Eurídice. Sin embargo, Pandora considera a alguien con el poder de Orfeo demasiado útil para dejarlo ir. Con la ayuda de Faraón Esfinge, engaña a Orfeo haciéndole creer que han llegado a la superficie cuando en realidad sólo estaban a la altura de la segunda prisión. Cuando Orfeo vuelve hacia ella al notar la claridad, el cuerpo de Eurídice se transforma en piedra hasta el cuello. A partir de ese momento Orfeo se quedó a su lado para siempre. Eurídice les pide a los Santos que se lleven a Orfeo a la superficie, lo único que podrá hacerla feliz.
De pronto, Orfeo llega con flores para Eurídice. Se sorprende al comprobar que no han huido aprovechando su ausencia. Seiya y Shun tratan de convencerlo de que ayude a Atena, la cual se dirige sin protección para luchar contra Hades. Sin embargo, aunque reacciona un poco, Orfeo no se convence lo suficiente para abandonar a su amada Eurídice. De un momento a otro, aparece un gran brillo, y la armadura de Atena salta de la mano de Seiya. Es el Faraón Esfinge, quien le pregunta a Orfeo por qué no los ha matado aún. Pero ahora Orfeo está más atento al brillo del Faraón Esfinge, que reconoce como el brillo que lo había engañado en aquel recorrido a la superficie. Orfeo usa su lira y Faraón Esfinge pierde el control de su mano y deja caer la armadura de Atena, la cual Seiya se apresura a recoger.
Luego comienza el duelo musical. Una de las cuerdas de la lira de Orfeo se rompe y deja su capacidad de ataque más limitada. Confiado, el Faraón Esfinge utiliza su Balance de la Maldición para extraer el corazón de Orfeo, pero descubre horrorizado que es el suyo el que sale de su cuerpo, entra en la balanza y pesa más que la pluma. Burlándose, Orfeo le pregunta si ahora su cuerpo desaparecerá. De pronto un espejo cae a los pies de Orfeo y el Faraón Esfinge se da cuenta de que todo fue una ilusión. Orfeo le pregunta si ése es el espejo que usó para engañarlo. El otro no le dice que no espere ninguna disculpa de su parte, a lo que Orfeo contesta que más bien debería agradecerle. Ha comprendido que los seres vivientes tienen una sola vida y eso los hace más preciosos. Decide luchar al lado de los Santos para ayudar a Atena, para felicidad de Eurídice. Sujetando la cuerda rota de su lira con los dientes, ejecuta su String Nocturne y acaba con el Faraón Esfinge. Luego, se despide de Eurídice y se une a la misión de Seiya y Shun.
   
www.sugoi.com.pe - 2009