|
Saint Seiya Hades: Camino al cielo
|
|
|
Mientras tanto, Hyoga y Shiryu han
alcanzado a Kanon y corren por un desfiladero de la
tercera prisión. Están preocupados porque
Seiya y los demás han ido directamente hacia
la octava prisión (con sólo tres personas
para enfrentarse a Hades, las posibilidades son mínimas).
De pronto, de lo alto del desfiladero caen grandes rocas.
Estas rocas son llevadas de un lugar a otro por los
condenados por avaricia y desperdicio, quienes son controlados
por Golem Rock, el espectro del lugar. Sin embargo,
descubre que ni siquiera logran detener el paso de nuestros
amigos. Furioso, intenta su mayor ataque, pero Shiryu
acaba con él rápidamente. Más adelante,
en la tercera prisión, aparece otro espectro,
pero no tiene tiempo de completar siquiera su nombre,
pues Hyoga acaba con él de un poderoso ataque.
Con esto salen de la tercera prisión y entran
en la cuarta, un horrible pantano.
En Giudecca, Radamanto acaba de cumplir la orden de
Pandora. Seiya y el cuerpo muerto de Orfeo ahora están
en Cocytos, la octava prisión, en el infierno
de hielo, en donde se hallan los que se rebelaron contra
los dioses. Por su lado, Hades, en el cuerpo de Shun,
se ha despojado de su armadura y viste las mismas ropas
que dentro de la ilusión tuvo hasta ese entonces.
Los tres perplejos líderes se dan cuenta de que
hasta ese momento habían reverenciado a una ilusión,
y tienen muchas preguntas acerca de Shun. Sin embargo,
Pandora les ordena que vayan por Atena y que acaben
con los Santos restantes.
De vuelta en la cuarta prisión, el espectro Lycaon
Phlegyas se niega a dejar a Kanon y a los demás
abordar una balsa que los llevaría a la quinta
prisión. Los ataques de Shiryu y Hyoga no tienen
ningún efecto, y pronto son dejados inconscientes
por el poderoso Howling Inferno de Lycaon. Caen en la
balsa y Kanon la empuja. Lycaon se burla de él,
pues ahora no podrá llegar al otro lado. Sin
embargo, Kanon, confiado, le dice que será fácil,
pues pronto acabará con él. Lycaon no
le cree, pero pronto descubre lo que todos los Santos
pregonan una y otra vez: un ataque no sirve dos veces
contra un Santo. Kanon lo despacha con facilidad y sube
en la balsa que los llevará a la quinta prisión.
De vuelta en Giudecca, Pandora, ahora sola con Hades,
llora mientras cura la herida que hizo al cuerpo de
Shun al hurgar con la lanza en el cofre de Orfeo. No
se había imaginado que él estaría
allí. Ni en sus sueños consideró
la posibilidad de hacerle daño a su pequeño
hermanito.
En la quinta prisión, Hyoga y Shiryu despiertan.
Kanon no está a su lado, y entienden que siguió
por su cuenta. Corren rápidamente entre cuerpos
quemados (condenados por no seguir las enseñanzas
de sus dioses) hasta llegar donde Kanon y un gigantesco
espectro. Se preguntan cuándo empezará
la batalla, pero Kanon les indica que ésta ya
ha terminado. Para confirmarlo, ven caer el cuerpo del
gigante. Kanon les indica que se aproxima otro enemigo,
y pronto Radamanto está ante ellos.
Radamanto les habla del destino de Seiya, aunque no
está interesado en discutir. Sólo ha venido
a matarlos. Kanon les ordena a Shiryu y a Hyoga continuar
solos, pues él se ocupará de Radamanto,
lo cual obedecen. Radamanto lanza su ataque, pero al
haberlo hecho previamente, pierde mucha de su efectividad.
Es más, Kanon no tiene problemas en detenerlo
con una sola mano y luego aplicarle su Explosión
de Galaxias, cosa que el debilitado Radamanto no puede
evitar. Su casi fin es evitado por la llegada de Aiacos
y Minos. Aiacos lanza su Galactic Illusion, pero Radamanto
lo detiene, pues no quiere que muera instantáneamente.
Por lo tanto, Aiacos levanta el cuerpo de Kanon por
el aire y Minos empieza una técnica similar a
controlar un títere. Con hilos de energía
comienza a mover el cuerpo de Kanon a su antojo e incluso
le rompe un dedo, como demostración.
En Giudecca, Pandora siente sobresaltada la llegada
de un agresivo cosmo, muy diferente al que muestran
nuestros otros amigos. Está segura de que viene
a llevarse a Hades.
De vuelta en la quinta prisión, Minos continúa
con su Cosmic Marionnetion con Kanon, mientras Radamanto
insiste en que es su enemigo y que él tiene el
derecho de acabar con él. Minos le echa en cara
que sin la llegada de él y Aiacos, Radamanto
ahora estaría muerto. Continúan discutiendo,
pero de súbito un poderoso cosmo corta todos
los hilos y Kanon queda libre. De pronto, entre las
sombras surge la poderosa figura de Fénix Ikki.
Kanon le advierte a Ikki que su hermano Shun podría
ser la reencarnación de Hades, cosa que Ikki
no acepta, pues ha crecido junto con su hermano. Aiacos
le dice que no se preocupe, ya que Pandora está
cuidando bien de él en Cocytos.
El nombre de Pandora despierta recuerdos en Ikki. Hace
unos diez años, en una noche tormentosa, Ikki
corre llevando el pequeño cuerpo de su hermano
Shun. De pronto es alcanzado por Pandora, quien le ordena
que se lo entregue. Ikki se niega, asegurando que Shun
ha nacido de la misma madre que él. Sin embargo,
Pandora le dice que Shun ha recibido ese cuerpo por
destino de los dioses y que no tiene derecho a disponer
de él. Le dice que ahora tendrá el alma
que ella lleva en brazos. Lo que parecía un cuerpo
de bebé envuelto en un manto es en realidad una
ventana al universo. Luego de eso, Ikki no recuerda
más y se pregunta si ése fue el momento
en que Pandora se apoderó del cuerpo de su hermano.
Aiacos ataca, sin importarle que Ikki sea un Santo o
el mismo hermano de Hades. A pesar de la advertencia
de Kanon, Ikki recibe de lleno el golpe de Aiacos. Pero
Ikki está más afectado por la revelación
de su hermano que por el golpe. Llora al comprender
que Shun desea morir, pero Aiacos lo desprecia. De un
golpe, Ikki le arranca el casco y luego se enfrenta
a los tres líderes, exigiendo saber quién
de ellos será su siguiente presa.
Ikki ataca a Aiacos, pero éste lo esquiva y lo
golpea en la nuca. Luego, tomando a Ikki por la cabeza,
aplica su técnica del Garuda Flap, y lo arroja
hacia lo alto. Luego dibuja una equis en el suelo y
afirma que en tres segundos el Fénix caerá
allí y será el lugar de su tumba. Precisamente,
tres segundos después Ikki cae, pero para sorpresa
de Aiacos, se levanta. Aiacos vuelve a aplicar la técnica
y vuelve a dibujar una equis, pero luego de tres segundos,
Ikki no cae. De pronto, algo golpea a Aiacos y cae sobre
la misma equis que dibujó. Ikki se burla de él,
machacándole (¡otra vez!) que la misma
técnica no sirve dos veces con un Santo. Pretende
seguir con Minos, pero luego Aiacos se levanta y aplica
su más poderoso ataque, el Galactic Illusion,
lo que vuelve a lanzar a Ikki contra el suelo. Sin embargo,
Kanon les confirma lo que Ikki suele hacer. No importa
cuántas veces caiga, siempre resurgirá
como el legendario Fénix cuyo nombre porta. Ante
la sorpresa de los espectros, Ikki vuelve a levantarse.
En Giudecca, Hades siente el agresivo cosmo y le pregunta
sobre él a Pandora, quien le dice que se trata
del Fénix. Hades le ordena entonces que traiga
a Fénix ante él.
De vuelta en la pelea, Aiacos pretende aplicar tal poder
que Fénix no pueda levantarse nuevamente. Ikki
evita el ataque con suma facilidad, y Aiacos queda totalmente
sorprendido. Ikki le aplica un golpe con su dedo, pero
Aiacos no siente nada. Aplica su Galactic Illusion,
pero no sólo no afecta a Ikki, sino que su poder
se vuelve contra sí mismo y destruye su cuerpo.
De pronto, nota que todo fue una ilusión. Ahora
Ikki lo desprecia, diciendo que no es nada para él
y que como Shun y Atena lo necesitan, acabará
con él de una buena vez. Realiza su poderoso
ataque del Fénix y mata a Aiacos, además
de dejar mudos a Radamanto y a Minos.
Ikki pregunta quién será el siguiente,
pero antes de que pueda hacer nada, unas ondas de energía
lo envuelven y lo transportan a Giudecca, por intermedio
de Pandora. Cuando despierta, se encuentra frente a
frente con Hades en el cuerpo de Shun.
|
|
Relacionados en este articulo
Inicio
El gran eclipse
Demoliendo la pared
gimiente
Camino a Elysion
Sufrimiento en el
cielo
El renacimiento de
Hades
La batalla final
Manga
de Hades, 3da entrega (versión pdf)
Relacionados en esta sección
Saint
Seiya Hades, 1ra entrega
Saint Seiya Hades,
2da entrega
Las armaduras de Saint Seiya the Hades
Relacionados en otra sección
Saint
Seiya: the Hades. Chapter Sanctuary
Saint Seiya: the
Hades. Chapter Inferno
Saint Seiya: the
Hades. Chapter Elysion
Saint Seiya: Tenkai-hen
Josho ~Overture~
Relacionados en la Tienda
Sugoi Nro 10
Sugoi Nro 11
Sugoi Nro 12
Sugoi Nro 13
Sugoi Nro 24
Saint Seiya: the Hades. Chapter Sanctuary
Saint Seiya: the Hades. Chapter Inferno
Saint Seiya: the Hades. Chapter Elysion
Saint Seiya: Tenkai-hen Josho ~Overture~
|