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En el templo de la familia de Kagome,
se halla una antigua espada que se piensa es la legendaria
espada de Murakuno, pero al debilitarse su sello de
700 años, se descubre que en realidad es la espada
Souunga, la tercera y más poderosa espada del
padre de Inuyasha, la cual no había sido encomendada
a ningún heredero tras su muerte.
Sin embargo, el protector del sello sale en busca de
un Youkai, y se encuentra con Kagome e Inuyasha, al
cual reconoce, puesto que lo vio poco después
de nacer. Mas la espada se desenvaina súbitamente
y les muestra una visión aterradora del futuro.
Inuyasha trata entonces de controlar la espada, pero
ésta demuestra ser mucho más poderosa
de lo imaginado, así que se la lleva apresuradamente
al pasado.
Kagome va en su búsqueda, y se encuentra con
Sango, Miroku y otros más, y juntos van tras
el rastro del descontrolado Inuyasha, que lucha por
tratar de no caer bajo el control de la espada. En su
camino. se encuentran con unos onis que Inuyasha acaba
de matar, los cuales se ponen de pie de improviso, pues
los muertos por Souunga reviven sin alma, y tienen que
pelear con ellos. Por su parte, Inuyasha es encontrado
por Sesshoumaru, quien siempre le tuvo resentimiento
por haber sido el heredero de dicha espada, y comienzan
a combatir por su posesión.
La oportuna intervención de Kagome hace que Inuyasha
se libere de la Souunga, la cual cae en manos de uno
de los onis, toma posesión de él y lo
hace ir en busca de la tumba de Takemaru, un enemigo
a muerte del padre de Inuyasha, al cual revive para
que mate a Inuyasha y a su hermano, y le entrega el
brazo de Sesshoumaru, que éste perdiera en una
lucha anterior.
Luego, la Souunga y Takemaru se apoderan de un castillo
y se preparan para la batalla contra los hijos de su
anterior amo.
Así la Souunga convierte a un ejército
completo en muertos vivientes para que se enfrenten
con Kagome, los hermanos y compañía, para
los que la lucha se pone difícil, ya que sus
enemigos se regeneran después de cada ataque.
En medio de la batalla, Sesshoumaru pierde la Tenseiga,
entonces Kagome y Rin, la niña que siempre acompaña
a Sesshoumaru, tratan de recuperarla; pero un oni las
lleva ante la prescencia de Takemaru. A continuación,
Sesshoumaru deja la lucha contra los zommbies y va tras
Soumma, evitando que las chicas mueran a manos de Takemaru.
Inuyasha les da luego el alcance, mas Takemaru recuerda
de pronto su amor por la madre de Inuyasha, y rompe
su alianza con Souunga, así que ésta abre
una puerta al infierno, de la que sale un nuevo demonio,
el cual se une con Souunga, y reinician la batalla contra
los hermanos.
Ahora, estos dos la tienen realmente difícil,
pues sólo pueden vencer a Souunga si combinan
el poder de sus respectivas espadas, pero ninguno de
ellos dos da muestras de querer cooperar con el otro,
a pesar de que Kagome les pide que lo hagan. Así
la lucha parece ya decidida, y los tres niveles de la
existencia terminarán por mezclarse para crear
el caos eterno.
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