El adolescente Shô y su tía
van a pasar unos días en la casa en donde se
crió su madre. Al llegar, nota que el gato Niya
está interesado en algo del jardín y sigue
su camino. Resulta que el gato persigue a Arrietty,
quien es una borrower (pequeños seres similares
a los humanos) y vive en la parte baja de la casa, junto
a su familia, cuidándose de los animales del
exterior (y, por supuesto, de los humanos). Luego, en
la casa, Shô conoce a Haru, la ama de llaves.
Por la noche, Pod, el papá de Arrietty, sale
con ella a la casa de los humanos por un poco de azúcar
y papel. En la travesía, encuentran una casa
de muñecas que se ajusta a su tamaño.
Al llegar a las servilletas, se preparan para sacarlas
cuando Shô ve a Arrietty y empieza a hablarle
desde la cama. Impactada, Arrietty se va y en el camino
deja caer el terrón de azúcar. Mientras,
Shô le cuenta que su madre había visto
en el jardín gente diminuta. Al regresar, le
cuentan a la mamá que las cosas no fueron bien
y Arrietty le enseña el alfiler que trajo de
la casa.
A la mañana siguiente, Shô deja el terrón
de azúcar en una reja, cerca de la entrada
a la casa de Arrietty, ella lo sigue y regresa a su
casa sin tomar el terrón. Más tarde
lo revisa, ya carcomido por las hormigas, y lee la
nota que le dejó Shô: "se te olvidó".
Aprovechando la siesta de su mamá, Arrietty
va a la casa exponiéndose a los peligros del
exterior. Al llegar al cuarto de Shô, le devuelve
el terrón y entonces se ponen a conversar.
Shô le cuenta que casi no ve a su familia y
Arrietty le da su nombre. Entonces, un cuervo ataca
a Arrietty, Shô interviene y la salva. Al llegar
Haru, espanta al cuervo. Arrietty aprovecha la confusión
para irse. Al regresar, es descubierta por su padre,
quien le dice que ha puesto a la familia en peligro.
Mientras Haru contrata a una empresa de exterminadores
de plagas, Shô se prepara para una delicada
operación. Sus padres se han divorciado, y
le han recomendado reposo y ausencia de emociones
fuertes. Dado que está en su habitación,
le enseñan a Shô la casa en miniatura
por la que pasaron Arrietty y su padre. Era un recuerdo
traído del extranjero, supuestamente para muñecas,
pero ideal para los seres diminutos.
Cuando su madre, Homily, le cuenta a Arrietty que
se piensan mudar, llega su padre herido, ayudado por
Spiller. Este es otro borrower, pero medio salvaje.
De pronto, la casa es remecida porque Shô cambia
la cocina de la casa de los diminutos por la de la
casa de muñecas.
En otro momento, Shô le cuenta a Arrietty que
se va operar del corazón, y hay pocas oportunidades
de que se salve. Sin embargo, Haru encuentra la casa
de los borrowers y se lleva a Homily, a quien aprisiona
en un frasco que esconde en la alacena. Arrietty se
da cuenta de que su mamá ha sido atrapada,
y busca a Shô. Juntos recuperan la cocina de
la casa de muñecas y van a la cocina de la
casa, dominios de Haru. Mientras Shô distrae
al ama de llaves, Arrietty rescata a su madre. La
tía de Shô llega a la casa cuando los
exterminadores están recibiendo indicaciones
de Haru. Esta, emocionada, trata de probarle a la
tía que existen los diminutos, pero le resulta
imposible porque todas las evidencias han sido cuidadosamente
borradas.
Más tarde, la familia de diminutos abandona
la casa en busca de un nuevo lugar. Arrietty se cruza
con Niya, y este lleva a Shô a donde la familia
estaba. Shô se encuentra nuevamente con Arrietty,
a quien le ofrece un terrón de azúcar
que ella esta vez acepta. Entonces le pregunta por
su operación, y Shô le dice que será
pasado mañana, y que tiene confianza de sobrevivir
gracias a la fuerza de voluntad demostrada por su
diminuta amiga. Conmovida, ella le agradece el haber
cumplido su promesa de protegerla, y entonces se despide.