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Lupin y su amigo Jigen roban en el
casino nacional, pero el dinero que obtienen es "dinero
cabra", el misterioso dinero falso fantasma. Lupin
decide entonces ir una vez más tras los orígenes
del fraudulento medio de cambio. La búsqueda
los lleva hasta el ducado de Cagliostro, el cual es
señalado como el lugar de donde sale el dinero
cabra, y particularmente del castillo de la familia
Cagliostro. Por un percance en una llanta, ambos se
quedan abandonados en la carretera, pero mientras la
están cambiando, una bella joven vestida de novia
pasa rauda en un auto seguida por otro llena de maleantes.
Lupin y Jigen no pueden evitar inmiscuirse y ayudan
a la joven, pero la misma está desmayada al volante;
todo termina con Lupin y ella en el fondo de un barranco,
a salvo. Una vez allí, ella moja el rostro de
un desmayado Lupin con su guante húmedo y huye
nuevamente, para luego ser capturada por sus perseguidores.
Al despertar, Lupin nota que en el guante que ella ha
olvidado contiene un anillo, y el signo de la cabra
del mismo le trae muchos recuerdos. Él y Jigen
se desplazan adonde estaba el castillo del duque y lo
encuentran en ruinas, y Lupin se ve obligado a contarle
parte de sus razones a Jigen. Él sabe que el
dinero cabra sale del castillo Cagliostro porque una
vez intentó entrar ahí de joven, y casi
pierde la vida. Ahora intentarán hacerlo una
vez más, pero para salvar a la bella novia. Mientras,
el conde, que ha decidido casarse con la novia, de nombre
Clarisse, se da cuenta de que la dama ha perdido el
anillo que lo llevaría a encontrar un fabuloso
tesoro. Por otro lado, en los sótanos del castillo,
su inmensa imprenta se dedica a falsificar dinero de
todos los países del mundo. Al poco se une al
grupo Goemon, y al mismo tiempo llega el Inspector Zenigata
con sus hombres tras Lupin; él mismo fue quien
los puso sobre aviso. Lupin y Jigen tratan de entrar
por el acueducto pero sólo Lupin lo logra, y
una vez en el castillo se desplaza por los pasadizos.
En uno de ellos tropieza con Fujiko, la cual se ha hecho
pasar como empleada para investigar al conde. Ésta
le dice que Clarisse está en la torre norte,
y Lupin se escabulle hasta allá. Conversa con
Clarisse y le promete ayudarla a huir, pero en ese momento
son descubiertos por el conde y éste arroja a
Lupin a las catacumbas donde ya estaba Zenigata, por
andar husmeando en el castillo. Allí ambos pactan
una tregua al mismo tiempo que encuentran las imprentas.
Lupin está tranquilo pues conserva en su poder
el anillo original de Clarisse. Tras escapar, roban
el autogiro del conde y con él tratan de rescatar
a Clarisse y a Fujiko, pero el conde logra herir a Lupin
y obligar a Clarisse a recuperar el anillo verdadero.
En un golpe de suerte, Lupin, Zenigata y Fujiko logran
huir, aunque con Lupin malherido. Tres días después,
Lupin despierta y explica un poco más la situación.
Cuando casi lo matan al entrar al castillo, él
conoció a Clarisse, quien lo trató bien.
Zenigata trata infructuosamente que la Interpol lo ayude
a desenmascarar al conde, pues éste tiene muchos
amigos y es muy poderoso. Por su parte, Lupin se prepara
para irrumpir en la boda, y para eso nada mejor que
interceptar al sacerdote que la va a oficiar. De una
tácita manera, Lupin, Fujiko y Zenigata se ponen
de acuerdo para salvar a Clarisse y denunciar al conde
utilizando para eso la transmisión televisiva
de su boda. Llegado el momento, Lupin interrumpe la
boda con Goemon y Jigen, pero no es él, pues
el verdadero Lupin está disfrazado como el sacerdote.
En el revuelto, Fujiko y Zenigata, con ella haciendo
de reportera, llegan a las imprentas y muestran la verdad
al mundo en directo. Lupin huye llevándose a
Clarisse y llegan hasta el reloj del castillo junto
con los dos anillos, el de Clarisse y el del conde.
Una vez allí, y con la ayuda de Clarisse, descubre
el secreto de los anillos y de una antigua frase que
se ha preservado en la familia Cagliostro. En eso llega
el conde siguiéndolos y se inicia una persecución
dentro del reloj que termina con el conde capturando
a Clarisse y a punto de matarla. Lupin ofrece un trato,
los anillos y el secreto por la chica; el conde arteramente
trata de matar a Lupin y suelta a Clarisse desde lo
alto luego de escuchar el secreto. Lupin cae con Clarisse
y el conde coloca cuidadosamente los dos anillos en
los ojos de una cabra esculpida en el reloj, pero sin
atender a la advertencia de que "la luz y la oscuridad
no debe reunirse", y muere cuando las dos agujas
del enorme reloj lo aplastan al romperse. Esto activa
un mecanismo que libera el estanque de agua detrás
del reloj y pone al descubierto el tesoro. Toda una
ciudad romana intacta y sumergida en el fondo del lago
era lo que habían protegido los antepasados de
Clarisse. Concluida la aventura, Lupin, con un gran
esfuerzo, rechaza la idea de Clarisse de irse con él
y convertirse en ladrona y vuelve a huir, mientras Zenigata
una vez más parte tras él. Esta vez, sin
embargo, ha robado una cosa muy valiosa: el corazón
de Clarisse.
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