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Jyou Murakami sale de la cárcel
de Beika tras finalizar su condena, y en una libreta
se ve la dirección de Kogoro Mouri. Por otro
lado, Ran conoce a Minoru Nishima, ensayista y gourmet
cuya obra admira. En el camino también se topa
con Nana Osanai, una bella modelo e irresponsable conductora.
Al hablar con su amiga Sonoko Suzuki de la próxima
reunión con su madre, Ran recuerda cuando ella
tenía 10 años y sus padres se separaron
por incompatibilidad de caracteres.
En un restaurante francés se encuentran con Eri,
quien los esperaba desde hace tiempo. Aparece de pronto
Hiroki Tsuji, productor y compañero de golf de
Mouri. Éste los invita cordialmente a un paseo
en helicóptero, que Mouri rechaza por su fobia
a la altura. Kohei Sawaki, sommelier, sirve el vino
con la destreza que su profesión le exige, y
la melancolía se apodera de Eri y Kogoro. El
momento es interrumpido abruptamente por este último
al reconocer en la calle a Tsukino Towako (del club
de anfitrionas) acompañada de Peter Ford, un
moderador de la TV. Al sentirse ofendida, Eri se retira
sin más.
Al final de la semana, el inspector Megure es víctima
de un atentado. Del mismo modo, Eri es envenenada en
su oficina al ingerir sus chocolates favoritos, los
cuales creía eran un regalo de su esposo. El
profesor Agasa también es atacado con la misma
arma, una ballesta tipo pistola, y aunque esta vez el
asesino se dejó ver, escapó de las manos
de Conan. Los tres ataques fueron fallidos. Al parecer,
todas las víctimas tienen en sus nombres un kanji
de significado numérico (13, 12 y 11 respectivamente)
y además una determinada relación con
Mouri. El inspector, algo recuperado, da un nombre,
Jyou Murakami, un criminal asociado a una banda de contrabandistas
de tabaco y cartas, que fue capturado en circunstancias
poco comunes por Kogoro. Ante esta pista, Kogoro deduce
que la próxima víctima podría ser
Tsukino Towako (uno de los kanjis de su nombre es 10).
Tras proceder a su vigilancia, Ran pregunta sobre las
circunstancias que se habían mencionado. Ante
su insistencia, Shiratori le cuenta que, al ser capturado,
Jyou aprovechó un descuido y tomó como
rehén a su madre; Kogoro, seguro de sus habilidades,
le disparó, pero con tan mala suerte que le dio
a ella. Después de esto, Kogoro renunció
a la policía.
Conan barrunta que Hiroki Tsuji podría ser el
verdadero objetivo, por lo que el inspector y Kogoro
(por sobre su negativa) lo acompañan en su viaje
en helicóptero. En pleno vuelo, Tsuji sufre un
percance en la visión que obliga a Conan, subido
de polizón, a realizar un aterrizaje forzoso.
Un colirio adulterado fue el causante de todo. Al no
encontrar a la siguiente víctima, saltan hasta
Sawaki (8). Éste les hace mención de Katsuyoshi
Asahi (9), de modo que se dirigen a su complejo Aqua
Crystal junto con Sawaki, quien tenía una
reunión con él. En el complejo se encuentran
con más invitados de Asahi, y Conan hace notar
que ellos también pueden estar en la lista: el
fotógrafo Eimei Shishido (6), Nana Osanai (7),
Minoru Nishima (2) y Peter Ford (4). Aunque no esté
presente, a Ran se le ocurre que Shinichi puede ser
el 1.
Una vez en el restarurante, Nana prueba que Nishima
es un fraude como gourmet, al confundirse en la degustación
de un vino, y ello lo enfurece. Sawaki casi es herido
en una trampa para tontos y ello motiva la retirada
del grupo. Pero antes de notar que han sido atrapados
en el restaurante submarino, encuentran al supuesto
anfitrión flotando con una carta del # 9. Nana
comenta que lo más saltante que le ocurrió
fue un accidente en que chocó a un motociclista
mucho antes de la salida de Jyou. En ese momento, se
apagan las luces y en la oscuridad Nana es asesinada
por la espalda. Una secuencia de explosiones hace que
se inunde el complejo, y Ran es salvada de morir por
el arrojado Conan.
Después de salir a flote al exterior, la intención
de Sawaki de prestar auxilio a un ahogado Nishima otorga
a Conan el último eslabón del caso. Inutiliza
a Kogoro y con su voz hace mención de que el
asesino no es Jyou, pues éste era zurdo, y que
el culpable es un diestro. Además, las verdaderas
víctimas eran Nana, Asahi y Tsuji, los demás
eran sólo señuelos. Descarta las sospechas
contra Nishima, ya que él podría haber
muerto ahogado al no saber nadar o al ser auxiliado
por su propio asesino. Sawaki es entonces descubierto,
pues el daño a su paladar había motivado
el crimen. Pero fue el corcho encontrado en su bolsillo,
el mismo que tenía Nana en las manos antes de
morir, la prueba contundente. Sawaki cuenta que él
era un motociclista que chocó Nana, y el daño
a su cabeza provocó la pérdida del gusto
(y por lo tanto truncó su carrera). Mató
a Murakami para usarlo de chivo expiatorio. Culpó
además a Nishima de copiar otros libros para
ganar fama, y atacó a Tsuji por causarle el stress
que acrecentó su mal (al humillarlo en una fiesta).
Acto seguido, activa una cuarta bomba que provoca daños
en los cimientos, y en la confusión toma a Ran
como rehén y huye a la torre, en donde un helicóptero
espera. Se encuentran entonces en una situación
similar a la de hace 10 años. Viendo que dejarlo
escapar aseguraba la muerte de Ran, Conan dispara contra
ella y le roza la pierna. Desconcertado, Sawaki es reducido
por Kogoro. Entonces Ran, al igual que Conan, se dan
cuenta de por qué Kogoro disparó contra
Eri hace años: un rehén herido es una
carga súbita para el raptor. Kogoro no quiso
darle al raptor, sino proteger a su mujer y evitar el
rapto, sacándola del juego.
Fiel al estilo de la serie de televisión, la
secuencia de créditos no es lo último
de la película. Precisamente después de
ella, viene una escena donde vemos que Kogoro y Eri
se separaron realmente porque la noche del crimen, él
despreció la comida de ella (reconciliación
imposible, como dice Conan).
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