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Una pequeña es llevada prisionera
por unos hombres de lentes negros en un transporte aéreo.
De improviso, éste es atacado por unos piratas.
En la confusión, la niña trata de escapar
y en el proceso se lleva un medallón que los
piratas conocen como "levipiedra", pero en
el intento cae de la aeronave. En el curso de su caída
se desmaya, pero el medallón se ilumina y la
hace descender lentamente. Cerca de ahí, en una
colonia minera, el joven Pazu ve bajar una luz y corre
a su encuentro. Es la pequeña, a quien Pazu recoge,
pone a salvo y luego lleva a su casa. Ya por la mañana,
mientras Pazu da de comer a sus palomas, la pequeña
despierta y conversa con él. Le dice que se llama
Cita, y Pazu le cuenta cómo la encontró
y también acerca de la misteriosa isla flotante
Laputa, que su padre logró fotografiar y él
se empeña en encontrar. Sin embargo, son interrumpidos
por unos hombres a los que Cita reconoce como los piratas.
Ambos logran escapar, pero no por mucho tiempo, y para
tratar de perderlos se suben a uno de los trenes que
pasaban por ahí. La líder de los piratas,
llamada Dora, es una mujer de armas tomar y lleva su
automóvil sobre los rieles del tren, colocados
sobre altísimos pilotes, para seguir a los dos
niños. Éstos logran evadirla hasta que
el ejército los detiene, acompañados de
los hombres de anteojos negros. Una vez más,
Cita y Pazu tratan de huir, pero los piratas destruyen
los rieles del tren y ambos quedan colgando de una tabla.
Sin poder sostenerse, caen, pero una vez más
la levipiedra brilla y deposita sanos y salvos a los
niños en lo profundo de una mina. Allí,
Cita le cuenta a Pazu que el medallón que lleva
ha estado en su familia durante generaciones y es una
herencia. Luego se encuentran.con un viejo minero llamado
Pomu, quien les habla de Laputa y de sus leyendas. Al
salir de la mina, Cita le explica a Pazu que además
del medallón, heredó un nombre: Lucita
Toelle Ul Laputa. En ese momento, el ejército
los toma prisioneros y los lleva a una fortaleza. Una
vez allí, un hombre llamado Muska le muestra
a Cita un robot, la evidencia de la existencia de Laputa
y aparte la llama por su nombre heredado, al tiempo
que le explica su significado: "Lucita, Verdadera
Reina de Laputa". No obstante, Cita está
más preoupada por la seguridad de Pazu, así
que canjea la libertad de su amigo por su cooperación
en la búsqueda de Laputa. Pazu es entonces puesto
en libertad y regresa muy apesadumbrado a su casa, y
ahí es capturado por la banda de piratas que
lo estaba esperando, los mismos que lo acusan de haber
vendido a su amiga. Para demostrar que es mentira, Pazu
le pide a Dora que lo dejen ir con ellos, y todos juntos
parten a buscarla. Cita, prisionera en la fortaleza,
recuerda unas antiguas palabras que su madre le dijera
para los momentos malos, y al pronunciarlas se ilumina
la levipiedra. El robot se activa en lo profundo y empieza
a destruir la fortaleza en busca de su dueña.
Finalmente, da alcance a una atemorizada Cita en lo
alto de una torre, justo cuando el medallón indicaba
la localización del lugar mítico. Tras
poner a salvo a la niña, el robot es destruido
por el ejército. En medio del infierno desatado,
Pazu logra salvar a su amiga en el último momento.
Ahora, ambos, a bordo de la "Polilla Tigre",
acompañarán a los piratas en su búsqueda
de Laputa. Pero para entrar al lugar se debe atravesar
la tormenta Nido del Dragón. Tanto
los piratas como el ejército llegan al mismo
tiempo, éste a bordo del Goliath, una inmensa
nave de combate. La nave pirata es derribada, pero Cita
y Pazu, que estaban en la cometa de vigilancia, entran
en la tormenta y la atraviesan para finalmente posarse
en el misterioso castillo flotante, deshabitado por
700 años. Una vez allí, recorren los pasadizos
y jardines silenciosos. Se oye una explosión
y luego ven cómo el ejército empieza a
invadir el castillo y saquearlo. Notan además
que los piratas siguen vivos y están prisioneros,
y se preparan para ayudarlos. Por su parte, Muska encuentra
un pasadizo secreto en busca de lo verdaderamente valioso
de Laputa. Los niños corren con tan mala suerte
que son descubiertos y Cita es capturada por Muska,
quien la lleva por una puerta al interior del castillo.
Pazu, por su parte, se escabulle y ayuda a escapar a
los piratas, y Dora le suministra algo de armamento
para poder buscar a Cita. En lo profundo del castillo,
Muska y Cita encuentran una inmensa levipiedra que hace
flotar al castillo y es la fuente de un terrible poder.
Allí, Muska se revela como Romuska Palo Ul Laputa,
también descendiente de los pobladores de Laputa
al igual que Cita, pero de un clan distinto al de ella.
Por su lado, los del ejército comprenden que
Muska los ha traicionado, y al atacarlo son casi diezmados.
Pazu llega por fin hasta Cita, quien le entrega el medallón
que le había quitado a Muska. Pazu le propone
a Muska dejar libre a Cita y él le entregará
el medallón que tiene oculto, y se acerca a conversar
con ella. Una vez juntos, le dice que lleva el medallón
consigo y que Cita debe decir las palabras que destruirán
el castillo y sepultarán su poder destructivo
para siempre. Sin miedo, los dos niños pronuncian
las palabras tomados de las manos y la parte inferior
del castillo empieza a desmoronarse. Dora y los piratas
apenas logran escapar, y Muska muere en la destrucción.
Los piratas se preguntan por el destino de los niños,
y es mucha su alegría al verlos llegar en la
cometa de exploración, tras sobrevivir en las
raíces de los árboles. Pero su felicidad
es doble, pues, como buenos piratas que son, cargaron
con todos los tesoros que pudieron en la huida. Ahora,
Laputa, impulsada por la levipiedra gigante, se eleva
y aleja rápidamente para quedar fuera del alcance
de los seres humanos y de cualquier uso maligno que
se pueda hacer de ella.
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